Mezcladas andan Los mexicanos y la prensa internacional fuimos testigos de un show mediático en el que el protagonista se autodenomina como líder mundial de prensa, Algunos aplauden la acción cometida por Jorge Ramos, mexicano estadounidense al cuestionar a Amlo con números y estadística criminal en sus cuatro meses de gobierno y su pronóstico alarmista de que el 2019 será el año más violento de la historia.  Es necesario abrir el espectro del análisis sobre este espectáculo. Si tú estás de acuerdo con el desempeño de Jorge Ramos, te comento lo siguiente:

1.- El periodista no llegó a abrir nota, sino a acusar y a exigir: 2.- Llegó a defender al periódico Reforma; 3.- Jorge Ramos dejó su investidura periodística para dar luz al Jorge Ramos protagonista y servidor del Estado Norteamericano; 4.- La arrogancia no tuvo limites, el propósito no eran los números de muertos, sino exhibir una realidad que nos cubre, nos sofoca, cierto, pero cuya metodología y rigor periodístico, lo abandonó; 5.- Su objetivo era superar la importancia de un presidente para someterlo con sus “verdades” por encomienda trumpista; 6.- Se autodenomina como defensor de los migrantes y jamás lo hemos visto inmiscuido en el tema de manera tangible y responsable; 7.- Este periodista ha sacado raja para el culto a su persona en varias ocasiones, incluyendo su estrategia mediática con Trump, con Maduro, con Evo Morales, en las cuales salió corrido pero ensalzado con resultados pingues socialmente hablando, esto se logra por la comparsa de medios gringos; 8.- Debemos entender que Jorge Ramos no sirve a la verdad y menos a la justicia. Él sirve a su propio interés y beneficio; Jorge Ramos escribió un artículo en relación a la guerra de Irak diciendo que los periodistas se equivocaron en relación a esta acción bélica. Las reacciones contra esa postura fueron profundas, los periodistas con trascendencia internacional, quienes argumentaron que no, que ellos habían publicado su franca oposición a esa sentencia, como Amy Goodman de Democracy Now, quien fue despedida de su trabajo, siendo una personalidad en notas de paz y guerra, y otros más que publicaron abiertamente la verdad, dejando a Ramos en la incredibilidad; 9.- Fue y sigue siendo un gran escudero de Bush y hoy día de Trump al ocultar y manipular la verdad. Ramos responde en entrevista que lo que hizo en Venezuela fue con el apoyo de Mike Penn y Marco Rubio y otros, ósea que fue con el apoyo de los EU, fue misión de Estado; 10.- Ataca a presidentes que no sucumben ante la imposición anglosajona con intenciones financieras; 11.- Si su compromiso fuera el de la verdad y la justicia ya hubiera salido a defender a Julian Assange, creador de Wikileaks, quien permanecía protegido por el gobierno de Ecuador en su embajada en Reino Unido. ¿Y Jorge Ramos? ¿Ha manifestado su protesta contra Israel por el abuso contra Palestina?12.- Cuestionó a Amlo por resultados primarios en violencia vivida en 120 dias, no está mal, lo que está mal es su objetivo que transpira irresponsabilidad y tendencia de quienes no quieren a México; 13.- En el tema migratorio, Jorge Ramos nunca culpa a la dictadura comercial, sirve al poder gringo, sin duda. Aguas con los sicarios de la información. No todo lo que brilla es oro. Puedo seguir exponiendo razones de más que dejan mal parado a Ramos, “el periodista”; 14.- ¿La violencia es un asunto atribuible al ejecutivo federal? No, es un asunto de los Estados y a ellos no los entrevista ¿Por qué? Simple, porque ahí no hay luminarias

Amlo manifestó en relación a Reforma y la filtración de la carta a España: Si Reforma no quiere revelar su fuente, es su derecho, jamás impuso voluntad, respetó la libertad de expresión. Pidió que, en aras de la transparencia como regla de oro de la democracia, lo hiciera, para dejar en claro lo sucedido. Donde está el agravio a la libertad de expresión.

No entender que México trae una tremenda violencia acumulada, pretender exigir resultados inmediatos me parece tremendamente irresponsable. El bien del país no se fija sobre conceptos apreciables o interpretados, sino sobre realidades tangibles. Amlo no es infalible, tiene defectos y cometerá errores; quienes piensen que debería dar resultados más eficientes y por arte de magia deberíamos estar viviendo con números opuestos a los reales, son los mismos que acusaban a Amlo de ser “El Mesías”. Que contradictorio ¿No? Soplan tiempo reveladores de la verdad