El impulso de mamá: clave en el desarrollo de niños con pérdida auditiva

  • La OMS refuerza la importancia de la detección temprana y la atención oportuna para mejorar la calidad de vida de millones de niños.
  • La detección temprana de la pérdida auditiva permite impulsar el desarrollo del lenguaje, la comunicación y la integración social en la infancia: MED-EL 

Ciudad de México, mayo de 2026.– La pérdida auditiva en la infancia representa un desafío significativo para quienes la padecen y para sus familias. En este proceso, las madres suelen desempeñar un papel fundamental, al convertirse en el principal sostén emocional, guía y motor en el camino hacia la rehabilitación y el desarrollo de sus hijos. 

MED-EL, líder en soluciones médicas auditivas, destaca que, desde los primeros meses de vida, la detección oportuna de la hipoacusia resulta determinante para mejorar la calidad de vida de los niños. Identificar a tiempo cualquier alteración auditiva permite iniciar intervenciones tempranas que favorecen el desarrollo del lenguaje, la comunicación y la integración social. Pruebas como el tamiz auditivo neonatal, así como estudios posteriores como la audiometría tonal o conductual, funcionan como herramientas clave para detectar posibles anomalías desde etapas iniciales.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 34 millones de niños en el mundo requieren algún tipo de apoyo para fortalecer sus habilidades de percepción, desarrollo del lenguaje y comunicación, lo que refuerza la importancia de implementar programas de detección temprana y seguimiento continuo. Además, el organismo destaca que la identificación oportuna de la pérdida auditiva y de enfermedades del oído resulta fundamental para garantizar un tratamiento eficaz desde las primeras etapas de vida.

Más allá de las pruebas médicas, en muchos casos son las madres quienes detectan las primeras señales, como la falta de respuesta a sonidos o retrasos en el habla. Tal es el caso de Gabriela Estrada Clamont, quien notó desde el nacimiento de su hijo León Sandoval que algo no estaba bien. Tras diversos estudios, fue diagnosticado con pérdida auditiva total en ambos oídos y posteriormente recibió un implante coclear. Desde entonces, Gabriela ha acompañado de cerca su desarrollo: “La paciencia es una constante… todos los días me siento a hacer la tarea con él”, comparte, reflejando el compromiso cotidiano que implica este proceso.

El diagnóstico marca el inicio de una etapa que requiere disciplina, seguimiento terapéutico y un entorno de apoyo constante. Doris García Abenchunchan también recorrió este camino con su hija, la influencer y mentora de MED-EL, Pryscilla Monroy. Siempre atenta a su audición debido a antecedentes de sordera en su familia, en un inicio observó que reaccionaba a ciertos sonidos; sin embargo, posteriormente fue diagnosticada con hipoacusia profunda en un oído e hipoacusia severa en el otro. Con el tiempo y tras probar diversas opciones, optaron por un implante coclear. “Me volví la terapeuta de mi hija… el resto nos tocaba hacerlo en casa”, señala, destacando el papel activo de las madres en la rehabilitación.

El diagnóstico temprano de la pérdida auditiva es crucial para lograr una intervención eficaz. Cuando un niño recibe una solución auditiva, como un implante coclear, es indispensable iniciar un proceso de rehabilitación auditiva y de lenguaje de manera inmediata. Este proceso requiere la participación del especialista junto con el acompañamiento cercano de la familia, especialmente de los padres, quienes refuerzan en casa lo aprendido en terapia y contribuyen significativamente al éxito del tratamiento”, señala el Dr. Fernando Díaz, Gerente Comercial de MED-EL México.

La pérdida auditiva puede manifestarse de distintas maneras y en diferentes etapas de la vida. Algunos niños nacen con esta condición, mientras que otros la desarrollan más adelante debido a factores como infecciones, predisposición genética o exposición a ruidos intensos. En términos generales, se clasifica en tres tipos: hipoacusia conductiva, cuando el sonido no se transmite adecuadamente a través del oído externo o medio; hipoacusia neurosensorial, relacionada con daños en el oído interno o en las vías nerviosas; e hipoacusia mixta, que combina características de ambas.

En casos más complejos, como el de Eneida Rendón —talentosa pianista, mentora de MED-EL, activista y egresada de la Universidad de Guadalajara con el mejor promedio de su generación—, el acompañamiento familiar resulta fundamental. Eneida nació con ceguera y comenzó a perder la audición a los 8 años, hasta quedar completamente sorda a los 14 años, lo que representó un doble desafío. Su madre, Ma. del Carmen Nieblas, recuerda el proceso: “Fue muy difícil… pero no todo depende del terapeuta, sino también del apoyo que hay en casa”, afirma. Con el tiempo, Eneida recibió un implante coclear, lo que mejoró significativamente su comunicación y calidad de vida.

Actualmente, los avances médicos y tecnológicos han ampliado de manera importante las alternativas de tratamiento. Existen diversas soluciones que se adaptan a las necesidades específicas de cada paciente, desde auxiliares auditivos hasta intervenciones más especializadas. Entre ellas destacan opciones de origen austriaco —como audífonos, implantes cocleares, sistemas de conducción ósea e implantes de oído medio— que, tras una valoración adecuada, se ajustan a distintos niveles de pérdida auditiva y características individuales.

A la par de estas innovaciones, también han surgido herramientas digitales que permiten reforzar la rehabilitación desde casa mediante ejercicios auditivos y de lenguaje personalizados, lo que facilita la participación activa de las familias en el proceso.

Especialistas coinciden en que el éxito de cualquier tratamiento responde a un enfoque integral que incluye tecnología, intervención médica, terapia constante, seguimiento profesional y un entorno familiar comprometido. De esta forma, el acompañamiento cercano, empático y sostenido de las madres fortalece la rehabilitación auditiva e impulsa la autoestima, la independencia y el desarrollo pleno de los niños.

Así, entre diagnósticos, terapias y avances tecnológicos, las historias de estas familias reflejan que la combinación de detección oportuna, acceso a soluciones adecuadas y amor incondicional transforma de manera profunda el futuro de los niños con sordera.

 

 

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