• El cáncer infantil es la segunda causa de muerte en niños y adolescentes, entre los 4 a 15 años, en México.
  • Los diferentes tipos de cáncer en la sangre abarcan hasta el 50% de los diagnósticos en esta población.
  • En el Centro Médico ABC se ha reportado una taza de supervivencia de hasta el 80% al abordar el cáncer infantil.

México, a 03 de febrero de 2026.- Cada diagnóstico de cáncer infantil representa una batalla contra el tiempo, pero también una oportunidad de esperanza. En México, esta enfermedad es la segunda causa de muerte en niños y adolescentes entre los 4 a los 15 años, un desafío que exige diagnósticos más tempranos y tratamientos cada vez más precisos.

De acuerdo con el Dr. Alberto Olaya Vargas, oncólogo pediatra con formación en trasplante de médula ósea y actual director del Programa de Cáncer Infantil y del Adolescente del Centro Médico ABC, los principales retos consisten en mejorar el tiempo de diagnóstico y la supervivencia de los pacientes que cursan por esta condición.

En el marco del Día Internacional del Cáncer Infantil, que se conmemora el 15 de febrero, el especialista invita a los padres de familia a escuchar y prestar atención a los pequeños o adolescentes cuando presentan síntomas persistentes como fiebre, dolor de cabeza, aparición de moretones, alteración en el equilibrio o en el estado de alerta; así como peso bajo, dolor articular o en los huesos. En caso de que una o más de estas condiciones no cedan o se resuelvan con tratamientos convencionales, esto puede ser la clave para una sospecha oportuna de la presencia de cáncer infantil.

“Existen otros signos de alerta indispensables de identificar, como el aumento de volumen irregular en cualquier parte del cuerpo del menor, lo que requiere de una revisión médica inmediata que permita descartar otras condiciones o enfermedades a través de estudios de imagen como radiografías o análisis de laboratorio” señala el especialista.

En México, los cánceres en la sangre, como la leucemia aguda, abarcan el 50% de los diagnósticos de cáncer infantil; el otro 50% se distribuye en otros tipos como cáncer en el sistema linfático (linfomas), tumores cerebrales o en el sistema nervioso y tumores sólidos.

Gracias a los avances tecnológicos y estudios moleculares del cáncer que se tienen en la actualidad, se puede conocer su comportamiento y, con ello, hacer predicciones diagnósticas. Existe un camino hacia una mayor supervivencia y calidad de vida para los pacientes y sus familias, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima una supervivencia del 60% en países en desarrollo como México; pero gracias a esta tecnología, el Centro Médico ABC ha logrado tasas de supervivencia del 80% a 5 años, destaca el Dr. Olaya Vargas, también jefe del Programa de Trasplante de Médula Ósea en esta institución.

La suma de esfuerzos comienza desde la referencia oportuna con el especialista en oncología infantil. Esto permite la coordinación de un equipo de atención integral y multidisciplinario que, junto con el análisis clínico, considere el soporte emocional como un pilar fundamental en el tratamiento, pues un diagnóstico de este tipo involucra a toda la familia y requiere de una comunicación clara y asertiva que permita dar seguimiento con estudios de extensión como una tomografía, biopsia o análisis molecular del cáncer.

“En este sentido, conocer el tipo de tumor que cursa un niño o adolescente, permite establecer un tratamiento personalizado, por ejemplo, pruebas de última generación como la citometría de flujo o la biometría molecular, que además de ayudar a especificar el tratamiento, también pueden brindar una mejor supervivencia”, indica el oncólogo.

Dentro de los beneficios de estas pruebas destacan el uso de quimioterapias específicas que reduzcan efectos secundarios, mayor preservación del tejido sano en cirugías de retiro de tumores y una mejor calidad de vida posterior al tratamiento.

Es importante mencionar que el Centro Médico ABC cuenta con programas de alta especialidad para población económicamente vulnerable, el cual permite la referencia de pacientes provenientes de hospitales públicos, con el fin de complementar el diagnóstico con dichas tecnologías de precisión o apoyar con soporte terapéutico. Así, el Centro Pediátrico Oncológico atiende leucemia linfoblástica aguda, tumores sólidos y trasplante de médula ósea.

Cada síntoma detectado a tiempo, cada estudio de precisión y cada tratamiento sin interrupciones, tejen una red de esperanza para pacientes y familiares que representan sueños y metas que pueden ser alcanzadas de la mano de un diagnóstico y tratamiento oportunos, lo que refuerza el compromiso del equipo oncológico multidisciplinario del Centro Médico ABC.

 

*********************