Mayo 26, 2016.- Hemos seguido de cerca la crisis política en el municipio de Chenalhó. En varias ocasiones conversamos con Rosa Pérez y ella afirmó que ejercería su derecho a gobernar.
Rosa Pérez fue la primera mujer en gobernar Chenalhó, la primera mujer y la primera gobernante de un partido que no era el Revolucionario Institucional.
Muchos factores contribuyeron a la caída de Rosa Pérez. La pugna por el poder, los intereses económicos y el rechazo a que una mujer gobernara el municipio.
En algún momento Rosa denunció extorsiones por parte de funcionarios del gobierno estatal, en algún momento Rosa levantó la voz y dijo que era víctima de violencia política por razones de género.
La situación en Chenalhó se salió de control. Las presiones rebasaron al gobierno del estado, al grado tal que dos congresistas fueron secuestrados y usados como moneda de cambio para exigir la renuncia de la presidenta municipal.
Ceder a los chantajes, a las presiones, a la violencia, no es un buen mensaje para la democracia y la legalidad en México. Canjear a la presidenta municipal por los diputados retenidos trae a la memoria episodios oscuros de la historia de nuestro país.
Vamos peligrosamente en un lamentable retroceso. Siempre debemos apostar al diálogo, a la mediación, a la reconciliación. La democracia en México hoy está de luto.
¡Alto a la violencia política por razones de género!
¡Retorno a la legalidad!
¡Que se investiguen a fondo las denuncias de extorsión a Rosa Pérez!
¡Que se investiguen a fondo las condiciones en las que la presidenta municipal presentó su renuncia!
¡Por una intervención oportuna de la autoridades!
¡Por el diálogo y la concertación!
¡No a la violencia!