Barro negro de Nucatilí; la esencia pura que da vida a la cocina de Chiapa de Corzo
* Sin mezclas ni aditivos, el barro de Nucatilí se consolida como el único material con la firmeza natural necesaria para las piezas de cocina más resistentes de la región.
-
Primer Plano Magazine / Noé Juan Farrera Garzón.- En la geografía artesanal de Chiapas, los mapas están cambiando. Según la información vertida por el maestro artesano Segundo de Jesús Suárez Coutiño, la emblemática ciudad de Chiapa de Corzo ha cedido la estafeta de la producción alfarera a un punto geográfico estratégico: Nucatilí. Actualmente, este lugar se reconoce como el único centro de producción activa que abastece de piezas de barro auténticas a la región, manteniendo viva una cadena productiva que de otro modo habría desaparecido.
La relevancia de Nucatilí no es casualidad, sino una cuestión de geología y herencia. El maestro Suárez destaca que la alfarería de este sitio es el pilar de la cocina tradicional, pues es de donde provienen las ollas, cazuelas y jarros que soportan el uso diario en los hogares chiapanecos. La durabilidad de estas piezas tiene un secreto que nace directamente de la tierra: la pureza de su material.
A diferencia de otros tipos de arcilla que requieren combinaciones con arena o diversos minerales para alcanzar estabilidad, el barro negro de Nucatilí posee una firmeza natural excepcional. Esta característica única permite que el artesano trabaje la pieza con una pureza absoluta, sin necesidad de mezclas externas para lograr que la estructura se mantenga firme durante el modelado y la quema. Es, en palabras del maestro, un barro "autosuficiente" que garantiza una resistencia superior.
Sin embargo, esta especialización técnica también encierra un misticismo profundo. El hecho de que una comunidad específica sea la guardiana de un material tan noble refuerza la identidad de la zona, pero también subraya la fragilidad del oficio. El maestro Segundo Suárez enfatiza que, aunque Nucatilí sigue produciendo, es vital que Chiapa de Corzo no pierda el vínculo con estos procesos básicos.
Esto es un llamado a reconocer que la alfarería de cocina no es un objeto menor, sino una pieza de alta ingeniería natural. Valorar el barro negro de Nucatilí es asegurar que el sabor de nuestra gastronomía y la firmeza de nuestra cultura sigan presentes en cada mesa. El conocimiento compartido por Suárez Coutiño nos invita a mirar hacia estas comunidades y entender que, en la pureza de la tierra, reside la fuerza de nuestra historia.
#PrimerPlanoMagazine #ChiapaDeCorzo
************************************