El obispo de San Cristóbal de las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel rechazó la iniciativa presidencial que pide reconocer como matrimonio las uniones entre homosexuales, porque ésta ignora a las mayorías que no están de acuerdo con esa propuesta de ley.
El prelado argumentó que un Estado verdaderamente laico y democrático debe considerar a las mayorías de su pueblo, "en este caso, la mayoría somos creyentes y no aceptamos esas leyes, no es justo, no es democrático, que no nos tomen en cuenta"
Planteó que se pueden encontrar otras figuras legales para proteger los derechos de las minorías, sin vulnerar, en este caso, la naturaleza de la misma familia, que no es cosa de religión, sino de biología, de antropología, de psicología, de sociología.
En el documento Bodas igualitarias, no matrimonio, el obispo chiapaneco expone que si dos personas del mismo sexo quieren cohabitar sexualmente, son libres de hacerlo, aunque moralmente no sea bien aceptado.
Abundó que así se les llame bodas igualitarias, convivencias maritales, uniones en sociedad conyugal, o de otra forma," pero, por favor, no les llamen, matrimonios, pues no lo son en los términos de su misma naturaleza", expresó.
En cambio, repuso, si la pretensión es proteger sus derechos de compartir bienes y de cuidar las herencias, eso se puede lograr con " un simple convenio entre personas, de cualquier sexo. ¡No quieran alterar la misma naturaleza humana", alertó.
Arizmendi Esquivel dijo que para la iniciativa de matrimonio entre homosexuales, el presidente de la República se ampara en las decisiones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que ha declarado inconstitucional la negativa a casar por lo civil a personas del mismo sexo, pero no toma en cuenta que la Suprema Corte no es de Justicia, sino sólo de legalidad, de constitucionalidad.
La Corte, afirmó, liberó a los asesinos de Acteal, eso es justicia, eso es sólo legalidad, no justicia; la Corte permite que una pareja homosexual adopte niños.
"Eso es justo para los niños, eso es sólo legalidad, no justicia, pues los niños, para crecer integralmente sanos en esta sociedad, necesitan las dos figuras, masculina y femenina, cuestionó.
'Ese es un derecho de los niños, no una discriminación a los homosexuales, eso no es homofobia; es respeto a la naturaleza humana, puntualizó.