Dolores Rodríguez/ Corresponsal
San Cristóbal de Las Casas.- Obispo coadjutor de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas Enrique Díaz Díaz explicó que la pinta de la fachada de la catedral no se debe simplemente a la llegada del Papa Francisco, y que están tratando de hacer los gastos menos posibles, ya que el pontífice “no quiere lujos, ni riquezas”.
Destacó que prueba de ello es la comida que le ofrecerán y que pidió, hecho por familias que regularmente dan de comer al obispo Felipe Arizmendi Esquivel y él, “no contratamos nada especial”.
“Catedral se estaba pintando no solo porque fuera venir el papa, ya desde la administración pasada, que es un monumento que corresponde al INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) se había dicho que se iba a pintar, no se pintó, ya se había dicho que en noviembre, cuando dijeron que venía el papa más cerquita, no es un gasto que no se fuera a hacer, lo del SEDEM (Servicios Deportivos Municipales) si es una adaptación porque no tenemos aquí ningún local capaz de albergar a todos”, mencionó.
Al dar lectura a un comunicado de la Conferencia del Episcopado Mexicano, señaló que continuamos trabajando con intensidad en los preparativos para la visita del Papa Francisco, que viene a consagrar el Año de la Misericordia a Santa María de Guadalupe y a invitar a ser misericordioso para edificar un México en paz.
Díaz Díaz recalcó que el Papa no viene sólo para estar con los indígenas, sino con toda la comunidad eclesial, indígenas y mestizos, dando prioridad a quienes muchas veces han sido postergados, los indígenas; “el Papa no viene a enfrentar a los grupos sociales, sino atender puentes, a ayudarnos a derribar muros que separan, a animar la integración humana y cristiana de pobres y ricos, de indígenas y mestizos, de quienes viven su fe en forma más tradicional y quienes la asumen con su dimensión social imprescindible”.
“A estas se suman otros grupos de quienes fueron refugiados guatemaltecos y que decidieron quedarse en México, como la etnias mam, quické, kanjobal, quekchí, etc. Es una diócesis con altos índices de pobreza y marginación, aunque no se puede dejar de reconocer el esfuerzo de los diferentes gobiernos, de las organizaciones sociales, de empresarios mexicanos solidarios y, sobre todo, de los mismos indígenas, para ir logrando mejores condiciones de vida en salud, educación, comunicaciones, vivienda, electrificación y agua, al menos entubada”, abundó. “Los menos gastos, porque el papa insiste en eso, en que no se lucre con su visita, hay otros que trataran de lucrar, peor por parte de nosotros es lo más sencillo que podamos”, abundó. FIN.
La mitra amplió la está realizando una joven originaria de Tapachula, que vive en San Cristóbal y colabora en la casa episcopal de nombre Guadalupe López Hernández.
El Báculo, o bastón del pastor lo elaboró el presbítero Javier Ruiz, párroco de Soyatitán, cerca de Pujiltic, no directamente para el Papa, sino para el obispo diocesano, pero que fue aprobado por Roma para que lo use el Papa.
Recordó que Jorge Mario Bergoglio llegará a la diócesis de San Cristóbal de Las Casas que es una de las más antiguas del continente, fundada en 1539, y su primer obispo fue Fray Bartolomé de Las Casas y es justo donde el 75% de la población es indígena “casi un millón y medio, de las etnias tseltal, tsotsil, ch’ol, tojolabal y zoque”.
Refirió además que para la celebración de la Santa Misa se están elaborando objetos litúrgicos con simbología indígena cristiana, como son la Casulla para la Misa, con bordados elaborados por mujeres tseltales de Chilón, de la Cooperativa Artesanal Jluchiyej Nichimetic.
El obispo auxiliar reveló que quienes participarán en la misa los Diáconos permanentes, Anselmo Hernández Miranda y su esposa Petrona Gómez López; Almandro Gómez Gómez y su esposa Rosalina Hernández Sánchez. Los Diáconos transitorios, Francisco de la Torre de la Torre, Manuel de Jesús Hernandez y Velasco Hélder López Velasco.
Además de los seminaristas, Alberto Mendoza Matías, Juan Hernández Díaz, José Alfredo López Hernández, Margarito Domínguez Bautista, Jesús Roberto Sánchez López, Rodicel Euclides Pérez Gómez, Francisco Xavier Infante Silva, Julián Roldan Luis, Fernando Cruz Jiménez, Daniel Cruz Teratol, Juan López Gómez, Francisco Méndez López, Jesús Francisco Mendoza Roblero, José Elías Hernández, Eugenio Montejo Velasco y Arbel Ángel Mendoza Pérez.
La primera Lectura en ch’ol lo hará señaló Micaela Méndez Vázquez, el Salmo responsorial, las misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento; el evangelio en tzeltal, Anselmo Hernández Miranda; la Presentación del pan para la Misa, la familia tojolabal, los diáconos Eduardo López Méndez y su esposa Adriana Hernández, y la presentación del vino y del agua para la Misa, la familia zoque, comprendida por el diacono Cecilio Álvarez Pablo, su esposa Elvira López Morales y su hijo Josué Jerónimo Alvarez López.
Al final de la Misa, aseveró le entregarán al Papa La Biblia en tzeltal, por los padres jesuitas y dos traductores, “La Biblia en tsotsil de Zinacantán: Mariano Sánchez Pérez, Mariano Montejo Vázquez, Francisco Hernández Hernández. El Nuevo Testamento en tsotsil de Huixtán: Antonia Bolom Martínez, Miguel Moshan Vásquez y el presbítero Henry McLaughlin Kilbane”