Exhorta CACHAC a contratar a los especialistas Tuxtla Gutiérrez.- "La capacitación constante y profesional a nuestros agremiados hace que estén preparados para incidir tanto en políticas públicas como en diversos tipos de criterios y proyectos, aun así hace falta como sociedad la cultura de contratar un arquitecto ya que la mayoría cuando lo hace es debido a una estrictamente necesidad y no tanto porque reconozcan las múltiples ventajas que ello implica", manifestó Mónica Vudoyra Cruz, vicepresidenta del Colegio de Arquitectos Chiapanecos.

Agregó que a nivel general, quien contrata a un arquitecto para alguna obra es porque ésta se encuentra ubicado en la zona Centro o porque ya fueron multados por construir sin los permisos correspondientes, siendo pocos los que consideran a los profesionales desde la fase inicial de un proyecto como una manera de imprimir la mayor eficiencia a su obra.

La arquitecta refirió que aún hay muchas construcciones privadas en las que se les deja la responsabilidad total a los maestros de obra, quienes  cuentan con un muy respetable conocimiento empírico; sin embargo, son los profesionales quienes tienen la formación específica para decidir de acuerdo a las características particulares de cada construcción, de qué manera se optimizan los recursos del contexto, tales como agua, luz y aire, así como los criterios constructivos  más acordes.

Vudoyra Cruz comentó que aún se lucha para que entre la sociedad permee la cultura de contratar profesionistas, ya que de la obra privada actual, tal vez sólo un dos por ciento cuenta con la participación de un arquitecto, lo que se puede constatar fácilmente al ver la composición en las colonias irregulares o al margen de las ciudades.

Agregó que el rubro de la construcción es multidisciplinario y se hace necesaria la presencia de expertos en la arquitectura y las diversas ingenierías, lo que ha hecho que de manera generalizada se piense que contratarlos es caro, pero subrayó que muchas veces resulta más caro no hacerlo, ya que pagas el precio con falta de servicios, desaprovechamiento de recursos, entre otros, así como las sanciones y multas ante las autoridades correspondientes.

"Es recomendable garantizar que las obras se maximizan con un proyecto óptimo y seguro, a la larga puede ser más caro no hacerlo así y pagar consecuencias que no son sólo económicas, sino también en cuanto a la calidad de vida de quien la habita; a final de cuentas, al 100 por ciento de la población nos conviene hacer las cosas bien", finalizó.