Apenas el pasado 11 de noviembre dijimos en este espacio que el dirigente nacional del PRD, Agustín Basave, corría el riesgo de terminar devorado por las corrientes que lo pusieron en el cargo.
Menos de dos meses después, el tiempo nos dio la razón.
Las tribus perredistas están a punto de cometer un acto más de canibalismo político, tan común en ese partido, ahora con Basave como platillo principal.
El pretexto para devorar a Basave serán los muy complicados procesos para conformar alianzas con el PAN en varios estados de la República.
La presión de las corrientes, en especial ADN, de Héctor Bautista, llevó a Basave a lanzar su amenaza de renunciar si no se concretaban las alianzas.
Y tras la filtración dolosa de la reunión privada en la que Basave lanzó su amenaza, el dirigente del PRD quedará muy mal parado pase lo que pase con las alianzas.
Si se realizan las alianzas, Basave quedará como un dirigente que impuso la política aliancista mediante chantajes. Y más de una corriente se deslindará de él.
Si no se concretan las alianzas, entonces Basave tendrá dos opciones: cumplir su amenaza de renunciar y con eso alimentar a las corrientes que lo acechan, o permanecer en el cargo pero debilitado, sin autoridad moral y con nula capacidad de maniobra.
En la entrega del pasado 11 de noviembre, a la que hicimos alusión al inicio de esta colaboración, decíamos que la gran pregunta es si Basave logrará concluir su mandato de dos años para el que fue designado.
Esa pregunta sigue vigente. Y ahora más que nunca.
OFF THE RECORD
**SORPRESA EN TLAXCALA
El candidato del PRI al gobierno de Tlaxcala será…Marco Antonio Mena.
Mucho se habló de la puntera, la ex delegada de la Sedesol en la entidad, Anabel Ávalos Zempoalteca, y del diputado federal Ricardo García Portilla.
De hecho, se decía que García Portilla era el delfín del gobernador, Mariano González Zarur.
Pero a la mera hora, ni puntera ni delfín. ¿Qué pasó?
**NADA NUEVO
Según la canciller, Claudia Ruiz Massieu, el gobierno de Egipto responsabiliza a una agencia de viajes y a algunas autoridades administrativas del asesinato de ocho mexicanos en aquel país en septiembre.
Pero la versión que dio a conocer ayer Ruiz Massieu deja más preguntas que respuestas.
La posible responsabilidad del Ejército de Egipto en el bombardeo en contra del campamento de turistas, por ejemplo, no ha sido aclarada.