Por Armando Rojas Arévalo
CARLOS: He regresadlo a Tuxtla Gutiérrez, ciudad donde la gente camina sobre las calles y no por las banquetas y si tocas el claxon de tu vehículo te mientan la madre. Ciudad que, en proporción al número de habitantes, es la que más aeropuertos tiene en el mundo (Tres: Llano San Juan, Terán y Ángel Albino Corzo). Ciudad en la que el SAT, tan interesado ahora en investigar el lavado de dinero en las tarjetas de crédito, debería darse gusto indagando por qué hay tantos hoteles de todas las marcas internacionales sin ser turística.
Ciudad pretenciosa cuyos nuevos edificios y hoteles que surgen como hongos, quisiera gritarle a las nubes que dejó de ser aldea.
Ciudad donde se asientan los poderes del Estado, pero donde el gobernador no despacha y no se le ve por ninguna parte, a pesar de que da la impresión que está a punto de estallar con bloqueos y atracos a camiones de mercancías por parte de los “profesores” disidentes y encapuchados que les ayudan con el bote.
Tuxtla es una ciudad con calles que dan la impresión de haber sido atacada por aire y tierra, por la fastidiosa y molesta proliferación de hoyos y baches que en las lluvias se llenan de agua y se convierten en pozas fatales para los vehículos. El ayuntamiento no existe.
Tampoco existen los diputados.
Chiapas se ha convertido en la caja chica del Verde y tal vez por eso el gasto del mantenimiento de los municipios está paralizado. A lo mejor el gobernador y su verde partido se apiadan de los chiapanecos, después de las elecciones.
Tuxtla es una ciudad donde los taxis cobran mínimo 40 pesos por dejada.
Los maestros la tienen como rehén con un bloqueo desde hace varios días que dividió a la ciudad en dos: la parte oriente y la parte poniente. El gobernador espera pacientemente la orden de Gobernación, para “desalojarlos”. Qué risa. Pero, mientras tanto, los profes no sólo tomaron las gasolineras para regalar combustible, sino que atracan camiones con productos alimenticios para regalarlos.
Su consigna: Presentación con vida de los estudiantes desaparecidos. Derogación de las reformas estructurales. No al examen de evaluación. No a las elecciones.
“Hoy, nuestro movimiento –dice un volante- tiene en sus manos la posibilidad de marcar la historia educativa del país, por la libertad inmediata de los presos políticos y de conciencia, por la defensa de los derechos de los trabajadores…bla bla bla”
Después de las elecciones volverán a la lucha, demandando la renuncia del Presidente. La cosa es hacer como el español que si moría en Barcelona lo enterraran en Madrid, y si moría en Madrid que lo enterraran en Barcelona. Nomás por joder, aprovechando el miedo que el gobierno les tiene, a pesar de que el pueblo se encuentra hasta la madre de ellos y también, por cierto, del mismo gobierno. Ya lo verás.
Anoche, un grupo de profes entró violentamente a la casa de una señora que vive sola, para subir a la azotea y desde ahí entrar a las oficinas del INE a prenderle fuego.
Todo Chiapas está pintado de verde. Esto lo vi en Tuxtla y también en Arriaga, mi pueblo, en donde este día visité la tumba de mis abuelos, saludé a amigos y comí con CARLOS ZAVALA y AMIRA en “El Alacrán”, una cantina que se erige sobre una loma desde la cual puedes divisar el pueblo y el mar un poco más allá.
Ahí supe que JULIO CISNEROS, el doctor, escritor e historiador que tiene una clínica en Arriaga, será homenajeado mañana viernes en Tapachula, por los compas periodistas de allá dentro de sus festejos con motivo de la libertad de prensa. Muy merecido este homenaje, porque CISNEROS es un gran promotor de la cultura en la costa. A CISNEROS le acompañará una caravana de arriaguenses encabezada por JUAN ESTEBAN GUTIÉRREZ, mejor conocido como “El Tigre”, y ROMEO BURELO.
En Chiapas no va a ganar el PRI, sino el Verde. Claro, entre los dos se van a repartir con cuchara alcaldías y diputaciones.
Aquí nació la CNTE y que va a detonar la bomba. La veo venir como una espantosa ola de tsunami. Ya lo verás.
El gobernador anda por todos lados, menos en Chiapas. Pareciera que tiene miedo a gobernar, no como le instruyan desde el centro sino como le diga su responsabilidad. Eso sí, el sábado estuvo en Acapulco y el domingo en Campeche.
Chiapas es un espejo de lo que pasa en el país. Pobre Chiapas. Pobre país.
PD.-Me dicen que mi querido amigo ENRIQUE PEDRERO recayó. Le deseo una prontísima recuperación.
