Nuevo León pide un cambio de rumbo, pero ningún partido logra despegarse: Polister
* El 52.8% prefiere un cambio de rumbo en el gobierno estatal, mientras Movimiento Ciudadano (24.1%), PAN-PRI (23.9%) y Morena (23.7%) aparecen prácticamente empatados. En el escenario con candidatos, Adrián de la Garza alcanza 27.0% y Mariana Rodríguez 25.2%.
Ciudad de México, 15 de octubre de 2026.- Una nueva encuesta de Polister Encuestadora muestra que la elección para gobernador de Nuevo León se perfila como una competencia abierta entre tres fuerzas políticas, en un escenario donde la mayoría de los ciudadanos demanda un cambio de rumbo, pero ninguna opción partidista logra consolidar una ventaja clara.
El estudio, realizado los días 12 y 13 de octubre mediante 1,000 entrevistas a personas mayores de 18 años residentes en Nuevo León, revela que 52.8% prefiere un cambio de rumbo en el gobierno estatal, frente a 37.6% que apuesta por la continuidad de la actual administración. Otro 9.6% no sabe.
Sin embargo, esta demanda de cambio convive con una evaluación relativamente favorable del gobernador Samuel García: 47.3% aprueba su gestión, mientras que 40.1% la desaprueba y 12.6% no tiene una posición definida. La diferencia entre aprobación y continuidad sugiere que una parte de los ciudadanos puede evaluar positivamente al gobierno actual sin necesariamente querer prolongar su proyecto político.
En intención de voto por partido o alianza, Movimiento Ciudadano registra 24.1%, PAN-PRI alcanza 23.9% y Morena obtiene 23.7%. Apenas cuatro décimas separan al primero del tercero, una diferencia que no permite identificar un liderazgo estadísticamente claro. Por su parte, PVEM o PT con candidato propio obtiene 4.3%, otro partido 5.1%, la opción Ninguno 11.3% y No sabe 7.6%.
La competencia cambia cuando se presentan nombres concretos. Adrián de la Garza, como candidato del PAN-PRI, encabeza con 27.0%, seguido por Mariana Rodríguez, de Movimiento Ciudadano, con 25.2%. Clara Luz Flores, de Morena, alcanza 17.6%, mientras que Tatiana Clouthier, considerada como independiente en el escenario planteado, obtiene 13.7%. Otro candidato registra 4.2%, Ninguno 8.1% y No sabe 4.2%.
La diferencia entre ambos escenarios revela que los nombres de los posibles candidatos pueden modificar el equilibrio entre las fuerzas políticas. Mientras los partidos aparecen prácticamente empatados, Adrián de la Garza y Mariana Rodríguez se ubican por encima de las demás opciones en el escenario individual.
La eventual candidatura de Mariana Rodríguez también presenta una percepción dividida. Para 30.3% de los encuestados representaría una forma de que la misma familia siga en el poder, mientras que 26.8% considera que sería una candidatura con méritos propios y 25.4% la interpreta como una forma de dar continuidad al gobierno de Samuel García. Otro 17.5% no sabe.
La encuesta también muestra que la alianza entre PAN y PRI no cuenta con un respaldo mayoritario entre los ciudadanos. El 56.2% considera que ambos partidos deberían competir por separado, frente a 29.6% que prefiere que participen juntos y 14.2% que no sabe. El resultado contrasta con el escenario electoral presentado, en el que la candidatura conjunta de Adrián de la Garza aparece en primer lugar.
En Morena, el estudio exploró la controversia entre Tatiana Clouthier y Clara Luz Flores. Ante la postura de Clouthier contra la selección de Flores, 36.6% la interpreta como una causa ciudadana legítima, 20.6% como una presión interna contra Morena y 17.4% como una división que podría dañar al partido. Otro 25.4% no tiene una opinión definida.
Al preguntar qué debería hacer Morena después de esta inconformidad, 45.6% considera que debería revisar y cambiar la candidatura, frente a 25.9% que prefiere mantener a Clara Luz Flores. Otro 11.1% señala que la decisión debería depender de nuevas encuestas y 17.4% no sabe.
En conjunto, los resultados muestran una elección en la que la demanda de cambio todavía no encuentra una expresión partidista dominante. El escenario también está condicionado por la evaluación del gobierno de Samuel García, la percepción de continuidad familiar en torno a Mariana Rodríguez, las posiciones sobre una eventual alianza PAN-PRI y las tensiones internas de Morena.
“Lo que vemos en Nuevo León es un escenario electoral muy abierto. Hay una mayoría que quiere un cambio de rumbo, pero esa demanda todavía no se traduce en una ventaja para un partido específico. Movimiento Ciudadano, Morena y PAN-PRI están prácticamente empatados, y cuando aparecen los nombres de los candidatos, el escenario cambia. Esto nos habla de un electorado que está evaluando tanto a los partidos como a las personas que podrían representarlos. Ninguna fuerza tiene garantizada la gubernatura y la definición de candidaturas puede ser determinante”, señaló Ana Milagros Oreja, directora de Polister Encuestadora.
Los datos sugieren que la elección de Nuevo León no está definida por una sola fuerza política ni por un rechazo uniforme al gobierno actual. La coexistencia de una aprobación favorable de Samuel García con una preferencia mayoritaria por el cambio, sumada a la estrecha competencia entre partidos y candidatos, anticipa una disputa en la que las decisiones sobre alianzas y postulaciones pueden modificar de manera importante el escenario electoral.
*******************************