“Conocí la historia de México leyendo a Adolfo Gilly. Me contagió desde el primer día y no lo he podido soltar”, John M. Ackerman, director del PUEDJS-UNAM
En el marco de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, el Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad (PUEDJS) de la UNAM participó en la presentación del libro Historia a contrapelo. Adolfo Gilly y el oficio de historiar, editado por el PUEDJS y el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), realizada en el Salón de la Academia de Ingeniería del histórico Palacio de Minería.
En un contexto marcado por la transformación del orden global y el declive de la hegemonía estadounidense, el libro propone repensar la acción política y la participación ciudadana desde una perspectiva plural y multipolar. A través de una diversidad de voces, experiencias y reflexiones, la obra reúne a dirigentes políticos e intelectuales que analizan los desafíos contemporáneos de la democracia y comparten propuestas para enfrentar el neoliberalismo y construir horizontes más justos e incluyentes. Se trata de un volumen que invita a imaginar nuevas rutas para revitalizar el ideal democrático en un escenario internacional cada vez más complejo.
La mesa contó con la participación de Felipe Ávila, director general del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México; Araceli Mondragón, académica de la Universidad Autónoma Metropolitana; y John M. Ackerman, director del PUEDJS.
Durante su intervención, Felipe Ávila subrayó la dimensión intelectual y política de Adolfo Gilly, a quien definió como una figura fundamental para comprender las revoluciones latinoamericanas y sus procesos históricos. “Creo que lo más importante de Adolfo es la capacidad que tuvo no solamente para apoyar, para comprometerse, para involucrarse con las luchas sociales por una sociedad mejor, más justa, más libre, más equitativa, sino sobre todo para reflexionar acerca de ellas con una profundidad, con una mirada tan penetrante”, expresó. Asimismo, destacó su congruencia personal y la vigencia de su obra como herramienta crítica para el presente.
Por su parte, Araceli Mondragón señaló que el libro es fruto de un esfuerzo colectivo que reunió a colegas, colaboradoras y personas cercanas al historiador, con el propósito de reconocer tanto su trayectoria académica como su dimensión humana. Subrayó que Gilly fue un militante de izquierda con una sensibilidad excepcional, capaz de dialogar con distintas corrientes historiográficas y de “escuchar los silencios, leer los agravios” para explicar revoluciones y procesos de resistencia desde una perspectiva crítica.
En su intervención, John M. Ackerman destacó la influencia decisiva de la obra de Gilly en su propia formación intelectual. Recordó que desde el PUEDJS se dedicó en el año 2023 el coloquio anual sobre democracia a debatir las claves de su pensamiento y celebró la articulación de esfuerzos para concretar esta publicación colectiva. “Yo literalmente conocí la historia de México leyendo a Adolfo Gilly. Me contagió desde el primer día y no lo he podido soltar”, afirmó, al subrayar la fuerza ética y política de una obra que —señaló— ha contribuido a defender la historia mexicana frente a su apropiación por parte del poder.
A lo largo de la presentación, las y los participantes coincidieron en que el legado de Adolfo Gilly trasciende la historiografía para convertirse en una brújula crítica ante los desafíos contemporáneos. Leerlo, dialogar con su obra y mantener viva su vocación de rebeldía fueron señalados como el mejor homenaje posible.
Lee el libro: Historia a contrapelo. Adolfo Gilly y el oficio de historiar
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