En México más de 22 millones ya invierten: el reto ahora es hacerlo con estrategia en 2026

Ciudad de México, 20 de enero de 2026.- El arranque de 2026 se perfila como un punto de inflexión para los inversionistas en México. Si bien la apertura de cuentas de inversión en casas de bolsa ya supera los 22.3 millones de registros, de acuerdo con cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, el reto de fondo sigue siendo avanzar del ahorro incipiente hacia una inversión estratégica y de largo plazo. 

Esto cobra mayor relevancia si se considera que, según la ENSAFI 2023 elaborada por la Condusef en colaboración con el Inegi, aunque el 52% de la población cuenta con algún tipo de ahorro —formal o informal—, solo el 43% utiliza productos financieros para gestionar su dinero. En este contexto, invertir más y hacerlo de manera informada se vuelve indispensable, y contar con la guía de un asesor financiero certificado marca la diferencia entre decisiones aisladas y una estrategia patrimonial sólida, alineada a objetivos claros y sostenibles en el tiempo.

En este año que comienza, el rol del asesor financiero adquiere una importancia cada vez mayor. De acuerdo con un estudio de 2025 de la consultora Russell Investments, el acompañamiento de un asesor puede aportar cerca de 4.87% anual en valor agregado para el inversionista. GBM Advisors, la división de GBM dedicada a impulsar la profesionalización de la asesoría financiera, comparte los elementos clave para construir un plan financiero sólido y destaca al asesor como un aliado estratégico capaz de transformar objetivos financieros en metas reales y alcanzables a lo largo del año.

Definir metas claras y viables

Toda estrategia financiera debe partir de objetivos concretos, con plazos definidos y alineados a la realidad de cada persona. La asesoría financiera permite traducir aspiraciones (como comprar una vivienda, hacer crecer el patrimonio o planear el retiro) en planes estructurados que consideran ingresos, horizonte de inversión y tolerancia al riesgo.

Invertir con un enfoque de largo plazo

Uno de los errores más comunes es tomar decisiones impulsivas ante la volatilidad del mercado. El acompañamiento de un asesor ayuda a mantener la disciplina, ajustar expectativas y sostener una estrategia de largo plazo, incluso en entornos económicos retadores.

Optimizar recursos y diversificar

Además de recomendar instrumentos financieros, la asesoría profesional construye portafolios diversificados y eficientes. La revisión periódica de la estrategia permite aprovechar oportunidades, corregir desviaciones y maximizar el uso del capital sin asumir riesgos innecesarios.

Gestionar el riesgo de forma consciente

Todo plan de inversión debe contemplar escenarios adversos. Un asesor financiero aporta claridad sobre cómo distribuir el riesgo, proteger el patrimonio y tomar decisiones informadas, evitando reacciones emocionales que suelen afectar los resultados.

De cara a 2026, la diferencia entre improvisar y construir patrimonio radicará en contar con objetivos claros, una estrategia bien definida y el acompañamiento profesional adecuado para sostenerla en el tiempo.

 

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