*Solicito apoyo a delegación del IMSS porque me han dejado sin eritropoyetina: JASO
Tapachula, Chis., 8 de julio. El médico de diálisis del HGZ1 del IMS, Roberto Vázquez Rodríguez, me trata con desprecio y prepotencia como lo hizo este jueves 7, al no quererme atender, porque la cita mensual no la anotó la recepcionista y aunque le explique que fue por haberse ido el sistema de cómputo, contestó enojado "eso no me importa".
Lo anterior fue denunciado por José Antonio Simón Ortega y añadió, soy jubilado y ahora que estoy muy enfermo de la diabetes y dialisado, entre otros males, el médico Roberto, dijo "no importa que se te dé o no la eritropoyetina de 4,000 unidades y quéjate a donde quieras que a mí no me hacen nada". Y ese medicamento es tan necesario para no agravarme.
Añadió, le dije al médico que se pusiera la mano en el corazón y me diera consulta porque lo que hace conmigo, le puede pasar a su familia y luego contestó agresivo "con mi familia no te metas, porque por eso gano y tengo a mi familia muy bien, por eso ahorro, ustedes deben de hacerlo y solo porque me das lástima te voy a dar los medicamentos".
Señaló, por la prepotencia del médico Vázquez y desabasto de medicamentos no tienen que ver los bloqueos, porque es de siempre, me han tenido hasta dos meses sin surtir o me dan de 2 mil unidades menos, por eso los daños a mi salud se han acelerado, de lo que lo responsabilizo y pido apoyo a la Delegación del IMSS porque no tengo los tratamientos en tiempo y todavía se nos agrede.
El médico dijo "yo trabajo de 8 a 14 horas y aunque hayan pacientes ya no los atiendo después", por eso volví a rogarle que no podría ir al otro día por no tener ni para el pasaje y al repetir que no le importaba, tuve que ir a quejarme con Corro Cundapí, director del hospital del IMSS y solo así y de mala gana me atendió; pero no se vale tanta saña.
Asimismo en el recorrido por la sala de la clínica del IM SS para pacientes de diálisis, se pudo observar el mal estado y destrucción de las sillas o butacas, lo que demuestra el abandono de la infraestructura como el persistente maltrato de pacientes. (Por Alberto de la Cruz Aguilar)