Dolores Rodríguez/corresponsal.
San Cristóbal de Las Casas.- El Obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, “Nuestra Iglesia siempre ha expresado, no sólo para los creyentes, sino para toda la humanidad, independientemente de su religión y de su cultura, que un verdadero matrimonio sólo se puede dar entre un hombre y una mujer que se aman y que están abiertos a la generación de nuevas vidas.
Luego de que el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, enviara al Congreso dos iniciativas de ley, para permitir que las uniones maritales entre personas del mismo sexo.
Felipe Arizmendi explico que “el matrimonio, independientemente de la religión y de cultura, solamente se da entre un hombre y una mujer”, esta convicción está afianzada en nuestra fe, pero tiene un fundamento en la misma naturaleza humana, pues, aun biológicamente, una relación genital, sexual, que sea verdaderamente humana, no animal, adquiere su pleno sentido sólo estando una mujer frente a un hombre”, expuso.
Aclaró en su mensaje de media semana, que otra cosa es la amistad, el cariño, la ayuda mutua, la complementariedad, que son posibles y convenientes entre personas del mismo sexo.
“Matrimonios igualitarios, sin discriminación por motivos de origen étnico, de discapacidades, de condición social, de condiciones de salud, de religión, de género o preferencias sexuales” citó textual el prelado, expreso el mandatario de la nación, en el Día Nacional de Lucha contra la Homofobia, en la residencia oficial de Los Pinos, ante organizaciones que enarbolan la agenda Lésbico, Gay, Bisexual, Trans e Intersexual (LGBTI), que felices le aplaudieron, como una conquista de sus luchas.
Arizmendi Esquivel, consideró que, si alguien es feliz con una relación homosexual, allá su propia decisión, pero que no le llamen matrimonio, pues la misma palabra tiene en su raíz la maternidad, y un hombre no fecunda a otro hombre, ni una mujer a otra; “Esto no es homofobia; es una simple verdad de la naturaleza humana de todos los tiempos y de todas las culturas “señaló.
Pidió mucho respeto a quienes tienen una orientación sexual diferente, “¡Nada pues, de homofobia! sea por opción y gusto personal, sea por consecuencias de su infancia familiar, o por modas del ambiente. Pero no podemos dejar de anunciar lo que es propio de nuestra fe, ni dejar de denunciar lo que perjudica a las personas y a la sociedad”, concluyó.