En el ánimo de promover y estimular la participación de los agremiados más jóvenes, el Colegio Chiapaneco de Ingenieros Civiles Siglo XXI reactivó las actividades de su Comisión de Jóvenes Ingenieros, en donde se les brinda el espacio para que desarrollen su práctica gremial atendiendo las necesidades específicas de este sector.
Al respecto, Ernesto Alejandro Ruiz Coello, primer secretario del VII Consejo Directivo del colegio refirió que lleva la comisión poco más de un mes reactivada, trabajo que no ha sido fácil ya que iniciaron originalmente poco más de cinco agremiados y poco a poco se han ido sumando más interesados.
Refirió que aun cuando el colegio es considerado como joven, en el sentido de que el otro organismo similar que existe en Tuxtla cuenta con más de 50 años de fundación, “y nosotros tenemos 15 años aproximadamente; paradójicamente, en las estadísticas que manejamos, casi el 40 por ciento de los compañeros agremiados tienen de 35 años o menos, por ello es de la mayor importancia considerar las necesidades específicas de este sector ya que contamos con gran cantidad de jóvenes ingenieros”.
Reconoció que el trabajo no ha sido fácil, ya que se ha procurado un ambiente amigable al interior del Consejo Directivo; sin embargo, a los jóvenes ingenieros aún les da pena acercarse con sus inquietudes y en algunos casos poco ejercicio profesional, hacia los agremiados de mayor experiencia.
“La intención es cobijar a todos para ir tomando confianza y fuerza como jóvenes, para tomar la voz en nuestras asambleas y dar una opinión sólida, queremos que nuestra voz se escuche dentro del colegio y uno de los proyectos a corto plazo es visitar las universidades, a fin de explicarles qué es el gremialismo o para que sirve estar en un colegio de profesionales”, enfatizó.
Y es que dijo que, en el ambiente laboral, conforme se presenta la necesidad el profesionista se va enterando de la documentación que necesita para ser contratista y es ahí donde le surge la necesidad de pertenecer a un colegio, pero no es ésa la única finalidad de este organismo, sino que aborda muchos otros beneficios que pocas veces se difunden, de ahí la intención de generar conciencia entre los jóvenes antes de que egresen de las universidades.
“Un beneficio es formar una red de trabajo; como joven llegas y te encuentras muchas clases de ingenieros en diferentes ramas y áreas de especialidad, la idea es generar espacios a los que puedan acercarse, generar intercambios de experiencia y que el colegio sea un organismo que vigile el ejercicio profesional de manera externa y que acuerpe a sus ingenieros civiles agremiados que, por ejemplo, cuando un ingeniero quede desempleado, el colegio sea un referente de apoyo”, mencionó.