De las tantas obras actuales en pésimo estado

La calle está mal hecha, ya que la corriente del agua se va hacia las orillas afectando a las casas que se encuentran a uno de los costados, ya que las casas que se ubican en ese costado quedaron por debajo del nivel de la calle, por lo que dejaron las entradas de las cocheras como guía de la corriente del agua hacia las casas, por ello algunos de los habitantes solicitaron el arreglo de las banquetas, sin embargo la constructora dijo que no podían arreglaras puesto que no tenían material, y pidieron a los habitantes bolsas de cemento para arreglar lo que ellos hicieron mal.

Por el otro costado, al ampliar la calle, las entradas a las cocheras quedaron muy inclinadas de tal forma que los carros se golpeaban, por lo que tuvieron que ampliar las rampas hasta la calle.

Cuando se le solicitó el apoyo a la constructora para buscarle solución al problema de dejar las cocheras habilitadas y a su vez evitar que el agua entre a las casas la respuesta fue que cada dueño de las casas debería decir cómo quiere su banqueta, porque ellos serían los afectados y no la constructora.

El problema original lo tuvo la mala planeación de la obra, puesto que, aunque debieron saber que es una calle donde la corriente del agua es alta, sin embargo, los vecinos se lo dijeron desde el principio solicitando que buscaran cause al agua hacia en medio de la calle o un dren pluvial a modo de no afectar el patrimonio de las personas que ahí habitan.