Tuxtla Gutiérrez. - El Consejo de la Cuenca de los ríos Grijalva y Usumacinta confirmó que Chiapas y Tabasco enfrentan una situación de sequía severa que pone en riesgo el abasto de agua potable en las poblaciones urbanas y rurales, e incrementa la probabilidad de que ocurran incendios de pastizales, principalmente en marzo, abril y mayo de 2016.
Alfredo Araujo Esquinca, presidente de este organismo, dijo que -como se previó desde hace meses- esta temporada se caracterizará por un estiaje intenso y altas temperaturas en más de 24 municipios de la entidad, como resultado del fenómeno meteorológico El Niño, que se vivió en 2015.
“El Niño trajo escasez de lluvias; y aunque la Comisión Nacional del Agua (Conagua) pronosticó que los más de 60 frentes fríos de la temporada otoño-invierno traerían algunas precipitaciones, esto no ha sucedido: vamos en el 47, y no han generado el agua que se esperaba”.
En el caso de Tuxtla Gutiérrez, las dos captaciones que dependen directamente del nivel freático (subsuelo): La Chacona, que abastece el Norte-Poniente; y Rancho Viejo en el Sur Poniente, están prácticamente secas, sin capacidad para abastecer a la población.
El problema –dijo- es que las autoridades de protección civil aún no han tomado medidas preventivas, a pesar de que la disminución de los niveles del subsuelo era previsible. El riesgo de que no atiendan esta problemática es que las bombas de Ciudad del Agua, que abastecen la capital del estado y municipios cercanos, no puedan succionar el líquido.![]()
“El que bajen más allá de la cota permisible para succionar, sería un problema grave, porque podría haber falta de agua en toda la ciudad; es importante que revisen permanentemente el nivel, y reencauzar el agua directamente hacia la zona de bombeo con la colocación de costaleras”.
En años anteriores, destacó Araujo, se utilizaba el sistema de “barcaza”: las bombas se montaban sobre una especie de balsa, de modo que, si el nivel del agua bajaba, era posible seguir succionando el líquido, porque el equipo descendía al mismo tiempo.
Araujo Esquinca reconoció que los representantes de las instituciones responsables se han reunido para atender esta problemática, sin embargo, “se requiere mayor velocidad e intensidad para prevenir problemas mayores”, principalmente en el primer semestre del año.