La Liminar de la danzahacia las duelas del cielo Por: Francisco Villalobos

La época de la danza de  oro mexicana enmarca un periodo histórico que transforma los procesos de creación de los coreógrafos y bailarines mexicanos, situando al cuerpo como un lienzo que permite la experimentación del color, el manejo del torso y el contacto directo con el suelo, reconociendo al cuerpo desde su interior para cantar como lo hacen las aves del campo, libres.  La utilización del gesto como parte medular de la construcción artística, partiendo por su puesto de los temas nacionalistas que en ese momento se encontraban en boga.

 Ana Sokolow, Waldeen, Nellie y Gloria Campobello, entre otras,  fincaron la danza moderna en México con sus composiciones basadas en el desarrollo de la configuración del nacionalismo mexicano, fueron lúdicas e inquietas como el viento, como las aguas del mar y trajeron a Chiapas parte de su lenguaje corporal como los fluviales conducen el agua hasta los océanos, así fue como las hermanas Campobello indujeron a Silvia Beatriz Maza Solís al encuentro con la danza.

 “Tenía cinco años cuando conocí  a las maestras Gloria y Nelly Campobello, ese fue mi primer acercamiento con la danza,  no era una danza específicamente como tal, era más bien una tabla calistécnica rítmica, sin embargo, trabajar con el cuerpo era lo importante, la expresión corporal como decimos ahora”

La danza moderna en Chiapas tiene sus bases en la vida y obra de  la maestra “Bety” nombre con el que cariñosamente es reconocida por todos los alumnos y adeptos de la danza de nuestro estado, quien a su corta edad sintió el deseo, la necesidad y la pasión por expresarse a través del cuerpo, es sin duda la precursora de la danza moderna y folclórica teatralizada[2] en nuestro estado, gracias a ella continúa vigente uno de los ballets más importantes de la época de los 50´s, me refiero a Ballet Bonampak , así como el repertorio de danzas que emulan lo tradicional de nuestra entidad, a través, de su repertorio folklórico como lo menciona Víctor Torres

“En 1953, la Profa. Silvia Beatriz Maza Solís se hace cargo de la escuela de danza de la Dirección General de Bellas Artes del Gobierno del Estado de Chiapas y en 1963 se integra al repertorio del Ballet Folklórico de Bellas Artes ‘Fiesta Chiapaneca’ que conjuga las tradiciones y el folklore de Chiapas, lo que da inicio a la era de los ballet folklóricos en la entidad” (Torres 2014)

El gesto popular fue convertido en obra de arte gracias al estudio del cuerpo y del movimiento que la maestra adquirió al lado de las Campobello, así como de la Coreógrafa Ana Mérida, quien llegó a Chiapas invitada por él general Francisco J. Grajales, Gobernador Constitucional de nuestro estado en la década de los 50´s. para crear Bonampak (Alvarado 1992).

“Después de la presentación del Ballet Bonampak, Me fui con la maestra Mérida como auxiliar, fui alumna del Maestro Wagner, además estuve becada por el gobierno estatal, mientras me capacitaba en las técnicas de la danza y el teatro” (Maza 2012)

Mezclaba la danza y la educación,  aprovechaba que tenía la plaza de maestra en el nivel básico  y el de maestra de danza en Bellas Artes del Estado, jugaba con todo lo aprendido con sus maestros, con ello dio vida a un sin número de coreografías, piezas espléndidas y de valor estético bailadas por un sin número de grupos folklóricos del estado y reinterpretó al Ballet Bonampak, generando una nueva versión basada en los primeros trazos coreográficos de la maestra Mérida.

“Al cambio de gobierno nos integramos a la UNICACH, y me di a la tarea  de hacer una adaptación del montaje original que hiciera la maestra Ana Mérida, dado a las necesidades del grupo que  no es permanente, la coreografía sigue basada en el argumento que hiciera Pedro Alvarado Lang,  donde narra la historia del ejército de Bonampak en contra del de Yaxchilan, seguimos usando la  música de Luis Sandi y el tratamiento modernista de la época”. (Maza 2012)

Se desarrolló profesionalmente como profesora en educación preescolar, de educación física y danza,  trabajó 35 años  como educadora,  directora y supervisora, con la sola intención de fomentar y consolidar los procesos de creación coreográfica que traen consigo  las actividades que se realizaban en este nivel.

“Siempre fui muy activa, participé ampliamente en el desarrollo de festivales de las escuelas donde trabajé, me esmeré en realizar coreografías que exaltaran la belleza de lo chiapaneco, de sus costumbres y tradiciones, disfrutaba en contar historias del campo con el cuerpo, danzando la vida y la fiesta que se ve enriquecida por el confeti y el cohete en nuestras bellas tradiciones” (Maza 2012)

Los  65 años de dirigir al Ballet Folclórico de la UNICACH, así como su trabajo de investigación y creación de danzas folklóricas teatralizadas, le valió El Premio Chiapas en 2009, mismo que reconoce desde 1950 el trabajo de creadores e investigadores que han enaltecido los valores de la cultura chiapaneca, tal es el caso de la maestra Maza Solís, quien fue la quinta mujer en recibir el galardón en la rama de artes; su inquietud, su personalidad y la constancia como ella misma lo dijo, permitieron llegar a esa experiencia.

La estética que nos ha legado nuestra querida maestra “Bety” a través de sus coreografías, ha sido el principio de un camino ávido  de nuevas formas de comunicación a través de la danza, por ello es necesario continuar desarrollando técnicas, métodos o procesos de creación que permitan la exaltación y reivindicación del bailarín chiapaneco a través del tiempo.

Se debe continuar generando trazos coreográficos para honrar la memoria de la Terpsícore Chiapaneca, para recordar a la Liminar  de la danza en Chiapas, quien, el 28 de noviembre de 2015, emprendiera el vuelo hacia un nuevo espacio, el celeste, para danzar con la noche, con las estrellas, con el rocío de la mañana, con la brisa de los vientos, con el mar, para hacer compañía a su maestra Mérida y seguir danzando, danzado sobre las duelas del cielo.

Entrevista a la maestra Silvia Biatriz Maza Solis, Bailarina y Coreógrafa de Danza Folclórica  Teatralizada, 20 de diciembre de 2012, Palenque, Chiapas.

Se utiliza este término para diferenciar entre la danza autóctona y la danza escénica inspirada en las danzas tradicionales, así como  aquellas que ejemplifican las costumbres y actividades artesanales de un pueblo determinado.