Con la aprobación de la ley de disciplina financiera de los estados y municipios
Tuxtla, Chiapas.- Con la aprobación de la ley de disciplina financiera de los estados y municipios, estamos enviando un claro mensaje que desde el Congreso de la Unión, estamos buscando controlar el endeudamiento público de las entidades, manifestó el diputado federal por Chiapas, Emilio Salazar Farías.
El oriundo de la capital chiapaneca, explicó que el documento en mención propone crear un sistema de alertas sobre el manejo de la deuda pública y las sanciones aplicables a los funcionarios que incumplan dicha normatividad.
Salazar Farías, agregó que los puntos destacables de la Reforma que ya fue turnada al Senado de la República para su ratificación -que en caso de ser aprobada-, será enviada a los congresos estatales, se puede mencionar que establece las bases para llevar a cabo un endeudamiento responsable y transparente, sin impedir o limitar la adquisición de empréstitos. Crear un sistema de alertas sobre el manejo de la deuda pública.
Además prohíbe la contratación de deuda para cubrir el gasto corriente. La deuda contratada debe destinarse a inversiones públicas productivas. Amplía facultades de la Auditoría Superior de la Federación para fiscalizar la deuda pública. Los estados y municipios no podrán adquirir deuda en el último trimestre de un periodo de gobierno y obliga a liquidar las obligaciones a corto plazo el último trimestre de un mandato.
Otro de los puntos del planteamiento del legislador federal chiapaneco, es la de crear una comisión legislativa bicameral que podrá sancionar u objetar ajustes para fortalecer las finanzas públicas de los estados. Autoriza a las legislaturas locales contratar crédito público. Y que el refinanciamiento de una deuda o su reestructura deberán realizarse bajo las mejores condiciones del mercado.
Finalmente el legislador federal chiapaneco, destacó la importancia de la aprobación de la Reforma, ya que era un conflicto que era necesario resolver; ya que de 2007 al 2014 se cuadruplicó el endeudamiento de estados y municipios, al pasar de 186 mil millones a 509 mil millones de pesos al cierre del año pasado, sin que ello se haya reflejado en obras o bienestar para la población; “y eso en lo personal, es precoupante”.