* La actual administración desapareció a la policía montada, ahora sus caballos, mueren por falta de alimento
La policía montada, un orgullo hace cuatro años en Tapachula, ahora sólo es un vago recuerdo, pues la actual administración, que comenzó con el ahora diputado federal, Samuel Chacón, se encargó de desaparecerla.
No sólo es cuestión de seguridad, ahora también se convirtió en una situación de maltrato animal, pues los caballos se encuentran totalmente desnutridos y descuidados, animales considerados agentes de policías que sirvieron a la localidad.
Por aquellos años, la agrupación contaba con 35 caballos, de los cuales, 20 de ellos fueron cedidos vía préstamo por la Secretaría de Seguridad Pública del Estado pues servían para penetrar en caminos inaccesibles para un automóvil.
Sin embargo, todo ese encanto se vino abajo, ya que hoy en día, prácticamente ha desaparecido la citada agrupación, debido a que las autoridades municipales se fueron olvidando del asunto poco a poco, no obstante los buenos resultados que daba.
Ante ello, el presidente del Comité de Consulta y Participación Ciudadana (Cocoparci), Jorge Gutiérrez Franco, lamentó dicha situación además de declarar que de los 35 cabalos sólo quedan nueve pues la SSPyPC recogió los 20 que prestó y dejó 15, de los cuales seis murieron.
Esta situación se debe por la falta de alimentación, un claro descuido de la administración tapachulteca, quien debería hacerse cargo de los animales, que a la postre han servido en la seguridad.
El dirigente de Cocoparci, quien estuvo acompañado del también directivo Álvaro Monzón Ramírez, dijo que para saber del porqué los caballos se están muriendo de flacos, cuestionó al director de adquisiciones de la Secretaría de Administración Municipal Fabián Velázquez Sánchez, quien no pudo dar una respuesta convincente, ya que existe un presupuesto de 436 mil pesos anuales para alimentos y atención a los caballos, sin embargo, ese recurso no lo están aplicando como debe de ser o para lo que está destinado.
Gutiérrez Francio manifestó que esa es la razón de que los caballos se estén muriendo de hambre, ya que no les dan de comer. Y si ahora hay sólo 9, mañana puede que ya no haya ninguno ante el grado total de desnutrición que sufren esos equinos.
“Lo malo es que los dirigentes de colonias, cantones o ejidos piden ese servicio de vigilancia, pero no se les puede satisfacer debido a que la agrupación ya no existe por la sencilla razón de que se ha quedado sin caballos”, dijo.