* El curso se imparte en coordinación con la Academia Mexicana de Derecho Ambiental.
Atendiendo el tema de la capacitación continua en rubros tan sensibles como lo es el manejo de los residuos, el Colegio Chiapaneco de Ingenieros Civiles Siglo XXI, dio inicio al Curso “Gestión Integral de Residuos”, organizado de manera coordinada con la Academia Mexicana de Derecho Ambiental como parte del convenio de colaboración signado entre ambas figuras a inicios de año.
Al respecto, el presidente del CCHIC Siglo XXI, Efraín Bustamante Mendoza, refirió que ante la importancia del tema, el curso quedó abierto no sólo a agremiados, sino también a universitarios y profesionales de la construcción en general, abordando durante 50 horas, - concluyendo el próximo 11 de julio – tópicos tales como: “conceptos fundamentales sobre los residuos”; “regulación en materia de residuos sólidos”; “gestión integral de residuos; “manejo de los residuos de la construcción”, entre otros.
“La intención es formarnos no solamente en el aspecto técnico sino también en el legal y normativo, en cuanto al manejo y disposición de los residuos, las clasificaciones, uso, entre otros; la intención de esto es empezar a abrir una brecha sobre el manejo adecuado de los residuos, lo que es muy importante y que afecta a todos los ayuntamientos, para poder ser voz con el conocimiento para poder aportar y brindar soluciones quienes así lo requieran”, mencionó.
Por su parte, Sergio Gasca Álvarez, vicepresidente de Gestión Integral de Residuos de la Asociación Mexicana de Derecho Ambiental, comentó que el objetivo del curso es tener un alto nivel de detalle desde los conceptos fundamentales del manejo de residuos, hasta el enfoque específico de los residuos ligados a la construcción y la demolición, “en países desarrollados consideran a dichos residuos como materia prima”.
Consideró que tendemos a confundir aspectos tan importantes como el de las instalaciones manejadas, “por ejemplo, la gente confunde un relleno sanitario con un tiradero, el primero cumple una norma, tiene procedimientos y reglas destinados a controlar la contaminación, mientras que el segunda no; cuando la sociedad está acostumbrada al concepto de tiradero, si le dicen que se va a construir un relleno, piensan que es lo mismo y entonces tienden a rechazar el proyecto, cuando en realidad, si se opera adecuadamente lo que se tiene es una actividad productiva como cualquier otra”.