Reconocen arquitectos chiapanecos, aportación de profesional mexicano Tuxtla Gutiérrez.- Haciendo un merecido reconocimiento póstumo a Carlos Mijares Bracho, el Colegio de Arquitectos Chiapanecos (CACHAC), realizó una remembranza de su trabajo, enfatizando los encuentros sostenidos con la arquitectura chiapaneca en espacios tradicionales como los que prevalecen en Chiapa de Corzo.

Durante el tradicional encuentro de los jueves, los agremiados al CACHAC encabezados por su presidente José Francisco Franco Martínez, acudieron a las instalaciones para atestiguar este reconocimiento y remembranza de la labor de Mijares Bracho, quien destacó a nivel nacional en los campos de la arquitectura industrial, la sacra y la residencial; fue Premio Luis Barragán en 1994, Premio Universidad Nacional en 2001 y Medalla Bellas Artes en 2013.

A dos años de la partida física de Mijares Bracho y en el marco del que hubiera sido su aniversario número 87, fueron su hija María Mijares Fernández y su colaborador Ricardo Rivadeneyra, quienes hablaron del arquitecto, presentando además, su libro "Tránsitos y Demoras. Esbozos sobre el quehacer arquitectónico", ante los profesionales chiapanecos.

Este libro editado originalmente en el año 2002, consta de tres partes: en la primera se esboza una analogía entre el lenguaje hablado o escrito y el lenguaje arquitectónico, especulando sobre el significado de los signos y las representaciones. Para ello, visita, analiza y reflexiona tres lugares prehispánicos: Paquimé, Monte Albán y Xochimilco.

En la segunda parte, desde los cuestionamientos básicos: dónde, cómo, cuándo, qué, con qué, para quién, para qué, por qué, quién; se ejemplifica un modo de elaborarse numerosas preguntas a través de seis obras realizadas en distintas épocas, concebidas por diversas culturas y edificadas en diversos sitios (Chiapa de Corzo, Tikal, Teotihuacán, San Francisco Acatepec, elReconocen arquitectos chiapanecos, aportación de profesional mexicano  Pabellón de Barcelona y la Villa Savoye); con fin de subrayar la idea de que los valores arquitectónicos son quizá arquetípicos, pues se han dado, se dan y se darán en todas las épocas y todas las culturas. 

Finalmente en la tercera parte, el arquitecto mexicano expone tres maneras de generar y articular espacios: el ayuntamiento de Saynatsalo, el Instituto Salk y el Museo Guggenheim de Bilbao, manejando de manera diferente la escala, la estructura de las relaciones entre los componentes de los objetos urbano-arquitectónicos.

Destacando la congruencia, la calidad humana y la utilidad en función con el contexto en la obra de Mijares Bracho, participaron también en esta charla José Luis Jiménez Albores en representación del rector de la UNACH, Carlos Eugenio Ruiz Hernández; Porfirio Gómez García, presidente del Capítulo Chiapas de la Academia Nacional de Arquitectura y otras personalidades del mundo de la arquitectura.