Habitantes del ejido El Manantial, del municipio de Venustiano Carranza, manifestaron su inconformidad en contra integrantes de la Organización Campesina Emilio Zapata (OCEZ) región Carranza, ya que durante más de 12 meses estos han invadido 192 hectáreas pertenecientes a 36 ejidatarios.
En este sentido, propietarios que decidieron el anonimato por represalias, informaron que desde el 20 diciembre de 2015 un grupo de personas pertenecientes a la OCEZ región Carranza arribó al ejido El Manantial para invadir 192 hectáreas que son labradas para producir caña.
A esto, agregaron que el pasado 29 de marzo de 2017, simuladamente elementos de seguridad pública del estado de Chiapas, en una acción interinstitucional liberaron las tierras del ejido El Manantial, sin embargo tal acción fue falsa, ya que existe la intervención de grupos paramilitares y pistoleros a sueldo.
Por ello, sostuvieron que las invasiones de tales tierras son un acto ilegal e ilegítimo, siendo esto un atropello injusto promovido por líderes corruptos que manipulan y engañan a familias de escasos recursos, a cambio de votos y dinero; prueba de ello es la venta ilegal de lotes de terrenos vendidos a gente inocente que creyó que esas tierras ya la tenían ganadas.
Indicaron que de las 192 hectáreas correspondientes a 36 ejidatarios (menos de 6 hectáreas por ejidatario), son tierras trabajadas en su totalidad desde hace más de 30 años como se demuestra con los contratos para la comercialización de la caña con una empresa establecida en Pujiltic.
A lo anterior, señalaron que desde diciembre de 2015 a la fecha, ya son casi más de 12 que las tierras han estado ocupadas por el grupo invasor, la cual provocando daños en el ámbito ecológico,económico, como, al patrimonio y seguridad familiar.
Para finalizar, solicitaron la intervención del estado, ya que temen más daños a los ejidos, como a la integridad física de cada propietario.
Sin producción miles de hectáreas
Asimismo, Alexandro Díaz Gutiérrez, presidente de la delegación estatal de Cañeros en el Ingenio Pujiltic, sostuvo que con la falta
de las aumentaron las invasiones, por lo que a la fecha se registran más de 700 hectáreas invadidas, dejando en prejuicio a un centenar de propietarios de la tierra que batallan legalmente para recuperar sus predios y terrenos.
A esto, indicó que son 100 toneladas las que se merman por hectárea, por lo que al menos 70 mil toneladas han dejado de ser producidas en la zona, debido a la ocupación ilegal de las tierras por parte de organizaciones campesinas y líderes que buscan vender los terrenos como lotes.
Las afectaciones son por alrededor de 21 millones de pesos de 2015 a marzo de 2017, donde ningún órgano y autoridad ha querido intervenir porque varios de los invasores están ligados a partidos políticos que prometieron tierra a cambio de votos o la afiliación para ser beneficiados durante las elecciones.
