Machetazos, balazos, violaciones y otros delitos son los que se dan contra las personas que buscan una mejor condición de vida
Tras su paso por el municipio de Huixtla, el viacrucis de migrantes, conformado por personas provenientes de Centroamérica, declararon que la localidad se ha vuelto un verdadero “cementerio” para aquellos que intentan cruzar México desde su frontera sur sin papeles.
Las personas en condición de migración refirieron que el Paso La Arrocera y las vías del ferrocarril dentro del poblado Montecristo, se han convertido en focos rojos para quienes van hacia el norte del país con intensión de cruzar hacia los Estados Unidos.
Asimismo, acusaron a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), ahora nombrada como Fiscalía General del Estado (FGE), a cargo de Raciel López Salazar, de solapar y encubrir actos delictivos en contra de las personas migrantes.
El grupo de salvadoreños, hondureños, guatemaltecos y nicaragüenses se ha sumado al viacrucis y pretende llegar a estados del centro del país, con una misma misión de protestar por los crímenes que se han registrado en esta región en contra de sus compatriotas que van de paso en busca del llamado “sueño americano”, pero que muchos han perdido la batalla en el camino, tras ser atracados por grupos criminales que han tenido en jaque la zona de La Arrocera y las vías ferroviarias en este municipio de Huixtla.
““Y es que en este tramo se han registrado víctimas muertas a machetazos y a balazos, claro hoy con los actuales recorridos que ha realizado la Secretaría de Seguridad Pública del estado, ciertamente ha disminuido, pero no se ha erradicado en su totalidad, pues nosotros tenemos bien identificados los puntos con mayor índice delictivo contra nuestra gente y Huixtla siempre ha sido un foco rojo”.
Cabe señalar que México ha sido señalado como un punto de violencia contra este grupo vulnerable, con asesinatos que ni el gobierno federal ni las autoridades de los diferentes estados donde se presenta el fenómeno de la migración han podido frenar.