MARÍA DEL CARMEN: En su edición del sábado, The New Yorker publica un ácido -pero cierto- comentario del periodista PATRICK HEIJ, sobre la corrupción en México. Es un país “increíblemente corrupto” y un asesino se puede esconder tranquilamente como propietario de un motel frente a la playa, en “Margaritaville”. México es el mejor país para refugiarse si ha cometido un asesinato o, incluso, si quiere seguir haciéndolo.
En una lista de países a los que los estadounidenses pueden ir luego de una experiencia traumática, México aparece como el mejor si se le busca por asesinato, dice The New Yorker. Para dar vergüenza y pena, pero es real.
¿Cómo se puede acabar con la corrupción en este país? ¿Por decreto? ¿Mandando a prisión a los funcionarios corruptos o fusilándolos? ¿De un plumazo, o decir “se acabó, punto”?, pregunté a mis alumnos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, de la UNAM.
Los muchachos, cuyas edades oscilan entre los 20 y 22 años, reflexionaron sobre este cáncer, y después de un debate entre ellos concluyeron que el problema no es sólo endémico, sino cultural y nos viene de origen, desde el hogar. Quizá solamente en esto tenga razón PEÑA NIETO, cuando pregunta quién puede tirar la primera piedra.
La corrupción no será fácil combatirla, podría llevar varios años. Debe combatirse con educación y con leyes. Cuando el papá, con el que viajas en su auto, le da una “mordida” al agente de tránsito para que no le levante la infracción por pasarse el alto. Cuando tu maestra (o) de la primaria te dice que no hay clases porque tiene que irse a marchar o a una asamblea sindical y te deja así por varios días y hasta semanas. Cuando el director de la escuela pública condiciona tu inscripción a una cuota “de mantenimiento”. Cuando tu vecino saca su basura a la banqueta por la noche para que no lo vean. Cuando tienes que hacer un trámite y debes darle a la secretaria “un baro” para que acelere el papeleo. O cuando te cuelgas con un diablito del poste de luz, o le pones “trampa” al medidor, para robarte el alumbrado.
¡Hay tantas cosas que se aprenden desde el seno la familia! Empecemos por ahí, y sigamos con la educación en la escuela, enseñando, desde el kinder, los valores, principios y virtudes. Que las clases de civismo regresen y que en ella se impartan los elementos de la ética. Empezando por los propios profesores.
Las leyes se hacen para los infractores, sean ciudadanos comunes y corrientes o servidores públicos. En la función pública el combate a la corrupción debe empezar desde abajo, donde se comienza a llenar la “copa” que luego se distribuye entre los jefes. Pero también desde arriba, donde los titulares de la dependencia se llevan todo. Utópico, pero impostergable.
¿Cómo evitar que los servidores públicos -ex presidentes, ex gobernadores, hermanos de ex presidentes y narcotraficantes- laven dinero en bancos nacionales e internacionales? Esa es otra cosa.
ANDRÉS OPPNHEIMER -Ojos vendados. Estados Unidos y el negocio de la corrupción en América Latina, editorial Plaza Janés- señala: “la lucha contra la corrupción no será ganada en el futuro próximo sin cambios en las leyes de Estados Unidos y Europa para imponer mayores controles a sus corporaciones multinacionales y bancos. ¿De qué sirve adoptar leyes contra la corrupción si quienes roban al Estado pueden esconder impunemente sus fortunas en bancos internacionales? ¿De qué sirve imponer castigos más severos a quienes reciben sobornos si los países sedes de las grandes multinacionales no toman medidas para frenar a quienes los ofrecen?”
La lucha contra la corrupción debe ser, en consecuencia, también, desde afuera.
MIENTRAS TANTO, la granja panista anda alebrestada. Los gobernadores de Acción Nacional convocaron a la unidad no sólo a los aspirantes a la candidatura presidencial de 2018, sino también a sus simpatizantes. Y es que todos, unos y otros, andan encarrerados y a la greña. ¿Hablarían de eso PEÑA NIETO y RAFAEL MORENO VALLE, gobernador de Puebla y suspirante por la candidatura presidencial, al reunirse el sábado en lo oscurito en Cartagena, Colombia? ¿Hablarían de que a RICARDO ANAYA el consejo nacional panista ya le dio un ultimátum para que diga esta semana si quiere o no contender por la candidatura?
Seguramente MORENO VALLE platicó con PEÑA NIETO que ANAYA se brincó las trancas y tiene divididos a los panistas y es necesario pararlo en seco. Sólo pregunto: ¿Qué tiene que hacer un priista como PEÑA NIETO en los problemas internos del partido adversario? A no ser que hayan decidido armar el bloque contra LÓPEZ OBRADOR.
Si CALDERÓN traicionó a JOSEFINA VÁZQUEZ MOTA por ayudar a PEÑA NIETO en pago de que éste lo ayudó a ser Presidente cuando era gobernador del Estado de México, y si PEÑA NIETO dejó sola a BLANCA ALCALÁ, abanderada del PRI al gobierno de Puebla, ¿por qué no hacer alianza con MORENO VALLE?
A PEÑA le conviene tener al actual gobernador de Puebla como un actor de peso dentro del PAN para que debilite el proyecto de MARGARITA ZAVALA de ser candidata presidencial. A MARGARITA quieren echarla para abajo, porque no representa ningún peligro para LÓPEZ OBRADOR. En cambio, MORENO VALLE podría construir una tramoya entre panistas, perredistas, empresarios y organizaciones civiles para intentar frenar el proyecto de AMLO.
CLARO, SI SE TOMA EN CUENTA QUE MORENO VALLE, discípulo de la maestra ELBA ESTHER GORDILLO, es priista de corazón y quiere que PEÑA NIETO le ayude a ser Presidente, vale. Porque ve, si no, por citar algunos datos. Tiene trabajando como titular de la secretaría de gobierno de Puebla a DIÓDORO CARRASCO, quien fuera gobernador de Oaxaca (por el PRI, por supuesto) y secretario de Gobernación en los tiempos de ZEDILLO. A su vez DIÓDORO está rodeado de priistas, entre ellos, por cierto, a alguien que es especialista en cuadricular calle por calle y manzana por manzana, para llevarlos a votar. También a JAVIER LÓPEZ ZAVALA, quien, habiendo sido adversario de MORENO VALLE en 2010, se convirtió en uno de sus aliados y hasta puso a su disposición la estructura del Partido Social de Integración (PSI), para que el morenovallismo arrasara en la elección local de 2013.
DUARTE NO HA SALIDO del país. Está escondido en México. A lo mejor negocia protección. ¡Tiene tantas cosas qué decir!