29 junio de 2016.- El diálogo entre la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación y la Secretaria de Gobernación simplemente no han tenido los resultados esperados, la negativa del gobierno federal por abrogar la ley que avala la Reforma Educativa; mantienen en jaque los estados de Chiapas y Oaxaca.
La CNTE mantiene su postura cada día más radical, a los estados sureños no están llegando los insumos suficientes para la población, a cuenta gotas los pequeños empresarios tienen que utilizar camionetas de bajo tonelaje para transportar sus mercancías que conllevan a más gastos y menos ganancias. Por ello los productos de la canasta básica en algunas tiendas de Chiapas, ya empiezan a tener el doble de su costo normal.
Hasta ayer martes no se veía claramente cuáles son los puntos de la agenda a seguir y negociar con los maestros disidentes que integran la mesa de dialogo. En el caso de Chiapas después de varios meses de plantones y bloqueos, el gobernador Manuel Velasco Coello tuvo que dar la cara a los empresarios y a la sociedad civil señalando que las “La madriza me la he llevado yo”.
“Es un tema en el que ustedes ni nosotros como gobierno provocamos pero que sí nos está afectando, porque sí está afectando la vida productiva, el turismo, a muchas pequeñas, medianas y grandes empresas”, puntualizó. El gobernador Velasco no debe quejarse a estas alturas, la sociedad y los maestros pidieron muchas veces tener un diálogo con su gobierno, él es tan responsable como el gobierno federal.
Lo cierto es que la actividad económica en Chiapas está paralizada, aunque hayan voces que digan que es una estrategia del gobierno federal para que no distribuyan gasolina en Chiapas y culpar a los maestros, la última palabra la tendrá la sociedad, aquella que ya se está irritando tanto con el gobierno, como con los maestros, es la sociedad la que sufre los embates de la ineficiencia política de los partidos en el poder y mientras seguirá aguantando la ingobernabilidad y la carencia de la tan anhelada paz social.