En Chiapas hay reforma educativa sin sueldos (En la Mira) Héctor Estrada La fallida reforma educativa y sus supuestas bondades defendidas “a capa y espada” por el Gobierno Federal tiene en Chiapas sus más graves contradicciones, donde la Secretaría de Educación Pública (SEP) de plano no ha pagado el salario a más de cinco mil docentes de secundarias técnicas que se mantienen en paro indefinido debido al prolongado incumplimiento de la misma dependencia que hoy exige una educación de calidad.

Para que se entienda bien la gravedad de la situación, en algunos de los casos, la SEP adeuda sueldos desde hace más de un año y medio; la mayoría a profesores de escuelas en comunidades que se tienen que desplazar semanalmente hasta sitios remotos, con todos los gastos y complicaciones que ello implica.

Y no se trata de convertirlos en mártires. El tema corresponde a un asunto de justicia salarial y congruencia en las autoridades federales que hace sólo unos meses defendían con la toda fuerza pública la aplicación de la evaluación magisterial en Chiapas, sin garantizar al menos la remuneración de los docentes.

Porque entre los que hoy exigen -con justa razón- el pago de sus servicios hay también profesores evaluados para quienes eso de las mejores condiciones laborales con la reforma educativa claramente ha resultado otro “cuento chino”. No hay ni más obras de infraestructura, ni mejores salarios para los maestros. Así de simple.

Y es que, aunque la SEP ha arrojado “al matadero” de las negociaciones a funcionarios como Eduardo Hernández, Coordinador Ejecutivo de la SEP en Chiapas, Eduardo Campos Martínez, subsecretario de Educación Federalizada y José Francisco Mantecón, director de Administración de Personal de la Subsecretaría de Educación Federalizada, la paciencia y la credibilidad son cosas ya muy desgastadas.

Son en total cinco mil 500 docentes, pertenecientes a ambas secciones sindicales (7 Y 40), de 156 escuelas secundarias técnicas en Chiapas, con quienes la Secretaría de Educación tiene una deuda de aproximadamente 100 millones de pesos acumulados por razón de sueltos y prestaciones no pagadas en tiempo y forma.

Hoy la SEP, en complicidad con el Gobierno de Chiapas, intentan nuevamente disipar bajo engaños la huelga que desde hace una semana los agraviados mantienen en la plaza central de Tuxtla Gutiérrez. La intención es evitar que su presencia dificulte los planes de logística que la administración estatal tiene previstos para la visita papal a realizarse en próximo lunes.

Se les ha prometido un nuevo plazo para la entrega de los sueldos adeudados con la condición de que retiren el plantón de manera inmediata. El 17 de febrero ha sido la fecha fijada por la Secretaría de Educación. Casualmente dos días después de concluir la visita del Papa Francisco, cuyo recorrido oficial tiene establecido el centro de la ciudad como parada obligatoria.

Pero no es la primera vez que los gobiernos estatal y federal se comprometen mañosamente de esta manera. Ya en dos ocasiones anteriores han mentido y engañado a los mismos profesores de secundarias técnicas que ya han perdido la fe y la confianza en las promesas huecas de las autoridades responsables.

Por eso no deberá sorprender la presencia incómoda de estos sectores agraviados en Chiapas, como el magisterio y otros tantos, para quienes hoy no hay asunto más importante que el pago justo por su trabajo. Ojalá las autoridades cumplan finalmente con el finiquito de estos vergonzosos adeudos que, sin duda, hacen evidentes las deficiencias de la tan cacaraqueada reforma educativa.