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La inverosímil campaña de Samuel Chacón Haciendo nuevamente uso de los jugosos contratos establecidos con los medios de comunicación durante su criticada administración municipal en Tapachula, este jueves, Samuel Alexis Chacón Morales, candidato a diputado federal por el Distrito XII, se declaró ganador del debate realizado hace un par de días por una estación de radio local.

De manera exagerada, el aparato operativo de imagen pública que maneja la campaña de Chacón Morales desde la alcaldía tapachulteca inundó los medios de comunicación, impresos y electrónicos de la región, con los boletines del supuesto triunfo contundente que terminaron por convertirse en objeto de burla y descrédito para el candidato.

Y es que, para quien realmente se tomó la molestia de detenerse a escuchar el debate radiofónico resulta más que evidente la falta de realidad con la que dicho comunicado fue elaborado. Samuel Chacón ni ganó el debate, ni derrotó contundentemente a sus adversarios y mucho menos presentó argumentos convincentes.
El candidato de la coalición PVEM-PRI terminó siendo expuesto por sus adversarios, quienes se han encargado de recordarle parte de los negros expedientes acumulados durante su presidencia municipal que hoy se han convertido en los principales lastres que obstaculizan su camino hacia San Lázaro.

Más allá de su irrealista y excesiva campaña política o su “triunfo” en el debate, lo que desacredita a Samuel Chacón es justamente lo realizado como Presidente Municipal, con duros señalamientos como las supuestas agresiones a manifestantes menores de edad pertenecientes a la Organización Frente Popular La Voz del Pueblo.

Además del presunto desvío de recursos, documentado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) bajo el número D-07089-14-1078-GF-207 y denunciado por la Federación Mexicana de Redes Productivas, donde se cuantifican más de 78 millones de pesos gastados de manera irregular que no han podido ser comprobados.
Los propios regidores panistas de su Ayuntamiento denunciaron el pasado mes de marzo diversas anomalías en el manejo de los recursos públicos por más de 258 millones de pesos en el ejercicio 2013.

Señalaron que en 2013 tan sólo en lo que respecta al pago a personal se autorizaron 83 millones de pesos y se ejercieron 148 millones, mientras en el pago de alimentos el presupuesto establecido era de 250 mil pesos y se ejercieron más de 9 millones de pesos, entre otras tantas anomalías documentadas por ellos.
Punto y aparte es la construcción y reconstrucción de la “Fuente Atzacua” que, pese a su simplicidad de diseño y desarrollo arquitectónico, terminó costando a los tapachultecos alrededor de 34 millones de pesos, convirtiéndola en una de las glorietas más costosas de México. Un monumento a la corrupción y el descaro municipal.

Son estos, entre otros tantos, los argumentos que han derrotado con anticipación al ex Presidente Municipal de Tapachula; antecedentes que lo mantienen como una figura pública sin apoyo popular y con un elevado nivel de rechazo popular entre sus ex gobernados, por lo que sus boletines triunfalistas finalmente podrían no alcanzarle para hacerse de una curul federal.