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Melgar y el jarabe de pico (Artículo Único) Ángel Mario Ksheratto Cuando los grandes, pequeños y microempresarios escucharon al secretario de Economía y Trabajo decir que se habían logrado líneas de crédito accesibles para hacer menos complicado el retorno a la normalidad tras los efectos del Covid-19, vieron amplias posibilidades de una recuperación sólida que no solo rescataría a sus empresas, sino que alcanzaría para recompensar a sus empleados que, desde hace tres meses, no perciben sueldo alguno.

Hace una semana, Yamil Melgar Bravo, titular de esa dependencia gubernamental, presumió acuerdos sustanciales con varios bancos que, según él, se apegarían a las reglas del programa emergente “Impulso”, creado para reactivar la economía, severamente dañada por la emergencia sanitaria mundial que, en México, ha causado estragos en materia económica y laboral.

Las bondades de las negociaciones con Banorte, Citibanamex, Santander, BBVA y Banbajío, serían entre muchas otras, la consecución de un préstamo de 50 mil pesos, hasta los cinco millones, con una tasa de interés del 13.90 por ciento fija anual y plazos de hasta 60 meses para capital y activos… Los requisitos, de lo más sencillo: Credencial de elector, CURP, comprobante de domicilio, constancia de situación fiscal y acta constitutiva, en el caso de las personas morales. ¡Muy fácil!

Pese a ello, éste miércoles, la Asociación de Bares, Antros y Restaurantes de Tuxtla Gutiérrez (ABARTUX), publicó una carta en la que anuncia la reapertura de sus establecimientos para el 16 de junio próximo, argumentando la imperiosa necesidad de reactivar su economía y devolver el empleo a miles de trabajadores paralizados y sin ingresos.

De acuerdo al documento divulgado, casi todos los negocios de ese rubro, están en grave riesgo del cierre definitivo, lo que ocasionaría la pérdida de más de 12 mil empleos, situación que parece no preocupar al titular de la SEyT, a quien, de manera indirecta, acusan los miembros de ABARTUX, de negarse al diálogo para encontrar salidas conjuntas, consensuadas.

Virginia Monroy, vocera de ese gremio, dice en entrevista que en lo que va de la pandemia, se han perdido más de 160 millones de pesos, se han cerrado de manera definitiva 30 establecimientos y han perdido su empleo, 3 mil 600 personas, una cifra impensable para un sector que, de una u otra forma, es visto como un atractivo turístico, en virtud de su gastronomía característica.

Las “facilidades” para acceder a un crédito bancario anunciadas por Yamil Melgar, son solo una mentira, por decir lo menos. Monroy explica que para por lo menos ser escuchados por un ejecutivo Pyme (Pequeña y Mediana Empresa), deben presentar estados de cuenta de cuatro meses, aval solidario, alta en Hacienda y comprobante de pago de impuestos.

—¡Imposible!, —exclama y detalla—: “En tres meses muchos empresarios no han podido hacer movimientos bancarios por que no han tenido ingresos; otros, no han podido pagar impuestos y no tienen para pagarlos ahora; en cuanto al aval solidario, ¿quién en ésta crisis estaría lo suficientemente loco para servir de aval en un préstamo bancario?”

Otros empresarios consultados coinciden en que aun cuando cumplieren todos los requisitos, los bancos deniegan los préstamos bajo un cúmulo de argumentos que al final se traducen en uno solo: desconfianza. Para Virginia Monroy, los banqueros saben que si la crisis no se combate con efectividad y el gobierno no tiene planes concretos y eficaces, ésta se puede extender, profundizar, agravar y el empresario, no tendría, en el plazo estipulado para pagar el adeudo, los recursos para hacerlo.

La conjetura de la vocera de ABARTUX, tiene lógica, pero también preocupa en dos sentidos: que los bancos ya tienen datos certeros de hacia dónde camina la crisis económica y cuáles serán sus consecuencias y por otro lado, se han dado cuenta, los banqueros, que, en el caso de Chiapas, la Secretaría de Economía y Trabajo, no tiene estrategias confiables que garanticen los pagos puntuales.

Todo esto nos lleva a una conclusión: Yamil Melgar Bravo, solo ha estado dando jarabe de pico a los empresarios, engañándolos con supuestos logros financieros y, lo más grave: engañando al gobernador Rutilio Escandón, haciéndole creer que la crisis económica postcovid-19 está superada, cuando nada de lo prometido es cumplible.

Y eso, solo en el sector restaurantero, de bares y antros. ¿Cómo están el resto de empresarios? ¿Qué tipo de estímulos falsos han recibido? La crisis económica que se viene, no es cosa de juego, ni de mentiras. Es asunto serio que se debe ver con profesionalismo, seriedad y eficacia. ¿Podrá el encargado de la SEyT superar las exigencias de un estado en dificultades.

Transitorio

Muchos secretarios de Estado en Chiapas, parecen mandarse solos; olvidan que tienen a un jefe superior al que le deben, por lo menos, agradecimiento, pero por el contrario, tratan de hacerle quedar mal frente a los chiapanecos.