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“Otros datos” para MORENA (Artículo Único) Ángel Mario Ksheratto Una pregunta que sin duda muchos se han hecho desde que MORENA llegó al poder en México, es: ¿Se prepararon para gobernar? La respuesta puede ser tan complicada como simple: No. A 11 meses de los gobiernos federal y estatal, y 13 de los municipales —específicamente en Chiapas—, el divorcio entre electores y autoridades, es mucho más que evidente y aun peor resulta el insalvable distanciamiento entre los auténticos morenistas, que no han dejado la mala costumbre de autodestruirse en el pleito por la carroña que van dejando en el fango, los que ostentan los más altos cargos.

La ingobernabilidad que prevalece en la entidad, está siendo superada; y no porque la severa crisis esté llegando a su fin, sino porque cada día amanece un municipio en revuelta, exigiendo, cuando menos, el cumplimiento de las promesas de campaña y recursos para la real asistencia pública.

En una entrega anterior, analizamos las causas de ese incumplimiento y llegamos a la conclusión que los errores de cálculo del presidente López en materia económica, están dificultando el desarrollo de los pueblos. Más allá de ello, está la tozudez del mandatario que se niega a replantear sus políticas, arrastrando así a México, a un abismo profundo y oscuro.

Es claro que ni él, ni sus asesores ni sus correligionarios, han dimensionado las afectaciones que están provocando. El trillado pretexto de los “otros datos” y la indiferencia implícita en cada discurso —que muy pronto es desmentido por la realidad—, poco a poco se están convirtiendo en lastre para un presidente bienintencionado, pero con nula voluntad para escuchar y corregir. Lo peor: rodeado de corruptos “para combatir la corrupción”.

Todo buen gobierno debe ser de resultados positivos, no de efectos ni consecuencias. Mucho menos, de afectaciones.

Entre las consecuencias vemos la extrema violencia con que la sociedad está asumiendo su enojo. Lo ocurrido en Las Margaritas y Simojovel, es una consecuencia que refleja el alto grado de molestia que debería alertar a las autoridades, cuya obligación debe ser atender con prontitud las demandas y hacer que los alcaldes, enfrenten su responsabilidad o dejen el cargo, antes que nademos en un mar de sangre.

Porque esas consecuencias, traerán otras, principalmente para el partido del presidente López; el costo político y social podría ser alto para las elecciones intermedias. Hay que recordar que muchos alcaldes, fueron electos por el fenómeno del “seis de seis”, promovido por el entonces candidato presidencial. Candidatos sin preparación académica; desconocidos y desconocedores absolutos de la problemática social de sus pueblos, asumieron el cargo, construyendo secuelas para el futuro del partido que les prestó las siglas.

¿Tendrá MORENA la misma votación en las elecciones del 2021? Francamente, lo dudo. No estará AMLO como atrayente de votos; sus errores como presidente, le están restando credibilidad y confianza en toda la población. Y un factor muy importante: sigue encubriendo, protegiendo y promoviendo al exgobernador Manuel Velasco Coello, acción que ha indignado en extremo a los chiapanecos.

Aunado a lo anterior, hay que revisar el comportamiento de ese partido en la entidad y más todavía, los nulos resultados de la súper delegación federal, cuyo titular, José Antonio Aguilar Castillejos, es mucho menos que un cero a la izquierda. No gestiona, no activa nada, no interviene, no plantea, no es visible… ¡No trabaja!

En esas circunstancias, el panorama electoral venidero, se complica cada vez más para el partido gobernante. No se prepararon para gobernar y tampoco lo hicieron para conservar el poder. Solo un fraude electoral podría mantenerlos, lo cual, si vemos hacia Baja California y Puebla y si nos quedamos en Chiapas y observamos el “bonillazo” en la Mesa Directiva del Congreso del Estado, no estaría lejos de darse.

Lo lamentable será que el país quedará condenado al irremediable retroceso, que dejará más pobreza y marginación. ¡Vaya cambio!

Transitorio

La reaparición del exalcalde tuxtleco Fernando Castellanos Cal y Mayor, causó revuelo; no es para menos. Su pasado inmediato en la administración pública es desastroso. Lo que no hay que regatearle es su lealtad y obediencia a su jefe; le ordenó, primero, difundir una foto al lado de los dirigentes nacionales del PVEM en un acto partidista y luego, una gráfica con la lideresa de MORENA, Yeidckol Polevnsky. Algo así como para despistar a los despistados.