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El futuro de México es un meme Raúl Ríos Trujillo

La comunicación del futuro está tomando caminos que no nos hubiéramos imaginado hace 15 años, recientemente varias universidades de Estados Unidos han enfocado sus baterías en estudiar la viralización de los contenidos informativos a través de imágenes comunmente conocidas como memes, incluso recientemente leí una información acerca de una importante beca de Ciencias Sociales que sería otorgado al investigador que aportara un verdadero hallazgo en el proceso viral y su impacto social en un periodo de tiempo determinado.

Hace unas semanas se dio a conocer que la Universidad de Harvard en Estados Unidos había suspendido a diez de sus estudiantes por haberles comprobado que compartieron memes racistas y misóginos en un grupo de Facebook relacionado con esta importante universidad, la razón que habría justificado la institución habría sido que en sus aulas se estarían formando los líderes del futuro por lo cual no podría permitir contenidos de tipo fascista o totalitario, sin lugar a dudas, estaban en lo correcto.

Lo cierto es que el comportamiento social global está íntimamente ligado con contenidos que se comparten a través de redes sociales, fakenews, postverdad, granjas de bots, la manipulación del siglo XXI ya no se detiene en diseñar contenidos rebuscados ni en el adoctrinamiento de las masas, basta usar plantillas de memes o fotografías de noticias del momento y dos líneas de texto, el contexto de la información y los prejuicios de cada mente harían su trabajo.

El mejor ejemplo de la efectividad de los memes y de la conducta viral de las nuevas audiencias está en la toma de posesión del presidente Andrés Manuel López Obrador este fin de semana, los memes que estuvieron recorriendo la periferia del ciberespacio fueron los más efectivos a la hora de informar, hay que asumirlo, el carácter desenfadado, la desacralización del poder, el uso del humor agudo cumple con la misma tarea de los contenidos de medios de comunicación, directo y a la cabeza.

Fue a través de los memes que millones de mexicanos se informaron a través del Internet de los detalles finos en la histórica toma de posesión, millones de mexicanos se burlaron de los gestos de Enrique Peña Nieto escuchando el discurso de AMLO, millones nos enteramos de la asistencia de Melania Trump y del reclamo airado del nuevo presidente contra la política neoliberal.

En el terreno de las ciencias sociales principalmente en los estudios de la comunicación esta conducta social ha sido observada y analizada minuciosamente, la respuesta intestina que las nuevas audiencias convertidas en masas uniformes peligrosamente activas a través de los canales del internet están abriendo nuevos campos de conocimiento en el estudio de la psique social.

Sin lugar a dudas, estamos viviendo un momento fascinante, los comunicadores, los que hemos dedicado nuestro tiempo en estudiar y en educar a las nuevas generaciones en la comprensión e importancia de los mensajes y sus canales a través de medios de comunicación (cada día más abiertos y libres) entendemos que el internet plantea un territorio con infinitas posibilidades en el ethos y en el ser universal de las mujeres y los hombres del futuro.

Lo que más preocupa ahora mismo es la democratización del internet como un Derecho Humano, justo en un momento histórico en el que como sociedad estamos repasando los errores del pasado, asumiendo cuentas terribles de desigualdad y pobreza, además estamos entrando en una espiral tecnológica que acentúa más las consecuencias de nuestro reciente pasado de fracaso neoliberal.

Los nuevos gobernantes deberían estar ocupados en levantar las tazas de educación, ocupar a los desocupados y a los que nunca han tenido la oportunidad de dejar una huella en el mundo acercarlos a la luz, es muy difícil, pero hay que hacerlo, una generación de jóvenes que se comunica y se informa con memes debería ser el centro de nuestras preocupaciones.