La alianza PRI PVEM se alzó con el triunfo en los 12 distritos electorales federales en los que se divide Chiapas, en una elección plagada de compra y coacción del voto de forma cínica y abierta bajo la complacencia de las propias autoridades.
En el proceso electoral ciudadanos denunciaron con videos, donde se les condicionaba el voto a favor del PRI bajo la amenaza de ser excluidas del padrón de "Prospera" si no lo hacían así.
También fueron amenazadas de ser excluidas del padrón de canastas básicas sino votaban por el Partido Verde, sin que la autoridad tanto electoral como las de procuración de justicia electoral, hicieran caso del asunto.
Hoy, como resultado de esa "maquinaria" electoral el Verde se alza con un cómodo 30 porciento (preliminar) mientras que el PRI apenas superaría un 25 por ciento.